domingo, 8 de enero de 2012

Leímos "El Mal", de Bonasso


Bonasso tiene oficio. Escribe muy bien, aún cuando se repite (hay una página entera textual que aparece en "El presidente que no fue" y en "Memorias de un clandestino"). Eso nos animó a terminar de leer "El Mal", su último libro, que con profusión fue propagandizado en los últimos meses.

Bonasso hace una buena recopilación sobre la Barrick Gold, la empresa que extrae oro en Veladero y en Pascua-Lama. Pero cuando hace la bajada a nuestro país y la relación de esta empresa con el kirchnerismo, derrapa feo.

Existe una cantidad de mitos importantes sobre la megaminería que no han sido debidamente aclarados, además de puntos no demasiado puros. Pero en definitiva, la discusión que debiéramos estar teniendo es cómo nuestro país se relaciona con estas megaempresas, y básicamente cómo se les hace dejar la mayor tajada posible. Como hemos insistido frecuentemente en este blog, es imprescindible que los organismos científicos debatan y se pronuncien públicamente sobre el tema. Hasta ahora sólo vimos algo en el programa de debates de Adrián Paenza. Pero nada más.

Bonasso cae en el esquema de pensamiento oscurantista tan caro a Greenpeace y organizaciones ambientalistas del tipo. En este esquema se pretende que no hay que innovar porque nadie sabe lo que puede suceder. Argentina tiene legislación y controles que permiten tener seguridad de cómo se hace la explotación. En todo caso, es necesario reevaluar por qué no se hace el beneficio final del mineral en nuestro país, y de por qué se mantiene el esquema pseudo federalista, donde se deja a los estados provinciales, más débiles que la Nación, discutiendo con estos gigantes de la minería.

Bonasso cuenta cómo conoció a Néstor y Cristina, y por qué se fue alejando. Hay una frase muy buena que le tira Néstor, que fue algo así como "- Cuando ustedes mandaban hacer algo, nosotros obedecíamos". Evidentemente este comentario a Bonasso le jodió, porque era cierto. Ese "Ustedes" era la jefatura monto, y ese "nosotros" eran los "perejiles" o militantes de base. Bonasso se hace el burro, pero él era dirigente, o casi.

En uno de los últimos capítulos Bonasso "muestra", en el esquema de pensamiento Greenpeace, que el seguimiento que el IANIGLA (Instituto Argentino de Nivología, Glaciología y Ciencias Ambientales), que depende del CONICET, debe hacer del manejo de glaciares en la zona cordillerana, se veía afectado por una entidad maléfica al servicio de la Barrick, llamada INNOVA-T. Como todo proyecto en Ciencia y Técnica, es obligatorio para el Instituto usar de los servicios de una unidad de vinculación tecnológica, como lo es INNOVA-T. La función de estas unidades es simplemente validar el uso de fondos que se hacen en el marco de los proyectos científicos. O sea, ver si la factura está bien confeccionada, y que el investigador o instituto gaste en los ítems permitidos por la legislación. De ninguna forma estas unidades pueden influir en algo la marcha de las investigaciones o conclusiones de las mismas. Sólo tocan la parte de validación de uso de fondos. Evidentemente, a don Bonasso no lo asesoraron correctamente sobre el tema. Si fuera sólo periodista, eso está mal. Pero siendo diputado es grave.

Creemos que es necesario que los grupos ambientalistas existan y mantengan la presión para hacer que empresas y gobiernos se pongan las pilas en los cuidados al medioambiente. Pero que la explotación minera es necesaria para el desarrollo económico del país.

Y seguimos insistiendo: ¿por què el Estado no retoma esta actividad estratégica que es la minería metalífera para asegurar el beneficio para todos los argentinos?

viernes, 6 de enero de 2012

Clarín sigue mintiendo, con una pequeña ayudita de sus amigos de la "izquierda científica"

Vamos a comentar en detalle en unos días, pero no queremos dejar pasar esta noticia que publica Clarinete. Ya de por sí, el título es mentiroso: se es investigador científico cuando se está en condiciones de realizar una tarea de investigación en forma autónoma. En el sistema, esto ocurre cuando la persona se encuentra a nivel de un posdoctorado (en muy pocas ocasiones, es antes, y a veces nunca ocurre). Por lo que el título de Clarín ya es mentiroso. Los "Jóvenes Científicos Precarizados" le dan una manito al matutino que no defrauda.

jueves, 29 de diciembre de 2011

Actualización 2011 de "La Edad de Oro reloaded"

El 30 de marzo de 2010 publicamos un gráfico con la evolución de la producción científica medida en artículos publicados en la prestigiosa revista "Nature". La pregunta que nos daba vueltas era de cuánto se iba a sostener este fenómeno, claro reflejo de las políticas sostenidas en Ciencia y Técnica iniciada por Néstor y continuada por Cristina.

En el último día del año volvimos a hacer la búsqueda en Scopus, usando como "Source Title" (nombre de la revista) a Nature, combinando con "Argentina" o "Argentine" como "Affiliation Country" (país de afiliación de alguno de sus autores). Hicimos lo mismo con otra revista muy prestigiosa en las ciencias "duras" y las biológicas, Science.

Los resultados se sostienen desde el 2007, luego del repunte visto en 2003-2004, como se ve en el gráfico adjunto



Creemos que esto está marcando la base para una Ciencia 2.0. Esperamos que en los próximos años veamos un aumento en la imbricación de la CyT con el aparato productivo y el apoyo a la acción estatal.

lunes, 26 de diciembre de 2011

Comando Subzona 14: Baraldini en cana

Luis Baraldini era el represor que comandó la Subzona 14 desde el fin del gobierno de Isabel Perón. Bajo su comando muchos pampeanos perdieron su libertad, sus trabajos, sus porvenires. Una vez terminado su "trabajo" en La Pampa, partió hacia Bolivia como "asesor hípico" del ejército boliviano. Poco después se producía, en ese país hermano, el golpe sangriento de los generales narcos encabezados por García Meza. Evidentemente, Baraldini hizo buenos amigos por esas tierras, que le garantizaron impunidad por años. Hasta ahora, en que la búsqueda de este sujeto quedó en manos de una justicia que se animó a más, con el apoyo del Poder Ejecutivo. Y de esta vez no le sirvieron los viejos amigos en la Federal y en Gendarmería. El Ministerio de Seguridad, con el pulso firme de Nilda Garré, consiguió con rapidez terminar con esta iniquidad.

Sólo le deseamos una larga vida, y muchas ganas de contar sobre aquellos años. Esperamos que, en vez de festejar la Navidad, algunos colaboradores civiles y uno que otro isabelista de aquella época hayan quedado preocupados.

Justicia, Justicia perseguirás.

lunes, 12 de diciembre de 2011

Gorilas de dentro, ahora en el INTI??

Retransmitimos una nota de Enrique Martínez, ex-presidente del INTI, sobre las afirmaciones de la ex-duhaldista reciclada Débora Giorgi.

No estamos muy seguros, pero el nuevo presidente del INTI no es un ex-FIP menemista reciclado?





LAS FALSAS ANTINOMIAS Y LA IMPRUDENCIA DE DÉBORA GIORGI



Comienzo con una breve referencia personal: Hace algo más de un año anticipé a la Ministra de Industria mi vocación de jubilarme hacia fines de 2011 y le ofrecí trabajar en conjunto con fuerza detrás del proyecto que conduce Cristina Fernández de Kirchner.

Luego de algún intento inicial, del cual surgieron reuniones y acuerdos con el Ministerio de Ciencia y Tecnología y el Ministerio de Agricultura, la sinergia se diluyó, al punto tal que se objetó y finalmente bloqueó un proyecto de ley esencial para lograr la federalización del INTI. Pero este es otro tema.

Lo esencial es que ese acercamiento, superior al de los tres años anteriores, en que casi no hubo contactos, sirvió para poner en evidencia ciertas diferencias de concepción, que ahora, apenas un día después de designar una nueva conducción del INTI, la Ministra pone sobre el tapete, con declaraciones imprudentes, porque establecen una polémica inconveniente, pero que no puedo eludir, al interior de un mismo espacio político.

Dice la Ministra o hace decir a sus voceros: “El INTI dejará de poner tanto énfasis en la economía social para mantener un perfil más orientado a la innovación” “Ahora va a trabajar codo a codo con las empresas para desarrollar en el país avances tecnológicos que se hacen el extranjero y adaptarlos a las características locales”.

Esas afirmaciones solo pueden ser hechas desde la ignorancia absoluta y el prejuicio, tal vez influenciadas porque ni la Ministra ni ninguno de sus colaboradores centrales se reunió con la conducción del INTI en 4 años para analizar las políticas en curso.

Pero eso no es lo más grave. Las frases marcan un sesgo ideológico muy preocupante. En realidad la Ministra me había señalado hace algunos meses que había que trabajar menos “con los pobres” – ahora dice “economía social”- y más con las empresas. Como si no se pudiera caminar y mascar chicle. El mérito del INTI de estos 9 años, que la imprudencia ministerial trata de convertir en demérito, es haber podido trabajar para los más necesitados, con aportes tecnológicos que ningún otro reemplaza, apoyando al Ministerio de Desarrollo Social, varios gobiernos provinciales y decenas de municipios; todo eso en paralelo con atender a mas de 7000 pyme por año y por caso, ganar 8 concursos de subsidios en el Fonarsec, ámbito creado por el Ministerio de Ciencia y Técnica para consorcios público privados en tecnologías de punta. Podría añadir decenas de ejemplos más.

La Ministra debiera reclamar lo mismo que hemos hecho por años, o sea que el presupuesto y la dotación del INTI se acerquen a la del INTA, siendo que hoy el presupuesto del INTI es menos del 20% el del INTA. En tal caso, podrían crecer ambas actividades – la de atención de empresas y de las regiones y sectores sociales con tejido industrial más débil -, en lugar de postular – sobre bases indefinidas – que hay que atender más la innovación y menos la economía social.

No quiero dibujar una cancha demasiado elemental, diciendo que la Ministra hace una afirmación que contradice la doctrina básica del movimiento popular. Pero la verdad es que lo hace.

No me mueve ninguna vocación personal o de protagonismo político futuro, porque lo reitero – ANSES mediante – llegaré pronto a la jubilación. Me moviliza esta innecesaria y poco leal descalificación de un trabajo institucional realizado bajo el mismo gobierno que la ha cobijado con amplitud ideológica y que al revés de lo afirmado, es hoy el orgullo de centenares de trabajadores del INTI, referencia ineludible de política tecnológica para el resto del sistema de ciencia y técnica y presencia anhelada por casi toda región del país.

Lamento haber tenido que intervenir, pero era inevitable.



Enrique M. Martínez

12 de diciembre de 2011