Hicimos un pequeño experimento en La Nación, que fue mandar como comentario a un artículo de ese diario, algunos mensajes candorosamente democráticos defendiendo la libertad de expresión de las ideas. Muy republicano. La respuesta fue una serie de comentarios insultantes y desencajados, provenientes de "defensores del campo". Había hasta mensajes acusando a La Nación de connivencia con el gobierno nacional, porque habían censurado algunos mensajes. A qué puede llegar el odio para escribir algo tan violento o insultante, para que La Nación te censure? Realmente desconocemos si la banda ancha llega a los establecimientos rurales, porque estos personajes mandan decenas de mensajes a toda hora, con lo cual colegimos que tal vez se trate de personas en otras situaciones ante la vida o el aparato productivo. Es claro, con Internet podemos estar escribiendo como si fuéramos agricultores, aunque seamos rentistas que viven en la Recoleta. Pero no es eso lo que queríamos destacar, sino el fanatismo gorila que transpira esta gente. Como somos racionalmente populistas, creemos que lo importante es actuar con la cabeza y el corazón, pensando en la felicidad de nuestro pueblo y la grandeza de la Patria.
Hay un grupo de música muy interesante y divertido, que se llama "Guatemalacamón". No sé de qué género (ayuda, Antares!), que tiene un par de hits muy emblemáticos sobre el asunto. Muy irónicos. En homenaje a estos sacados de La Nación ofrecemos la "Marcha de la revolución libertadora"
y la cumbia "Para Elisa"