Mino Carta, el fundador y director de aquella maravillosa revista brasileña, llamada Carta Capital, la única que vale la pena leer, hace su editorial sobre el asunto de las cuentas en Suiza, escondidas por el HSBC, y de cómo se ha tratado el tema en Brasil.
En una parte de su editorial dice "Machuca, soletram constrangidos, que a Argentina mais uma vez mostre a qualidade da sua democracia na comparação com a nossa incipiente, ao investigar seus sonegadores, com a colaboração de Hervé Falciani, revelador do escândalo, entrevistado páginas adiante e pronto a colaborar também com o Brasil.
Pois é, a Argentina... Somos também o país onde os torturadores não são punidos, os ditadores tornam-se nome de ponte e rodovia, e uma comissão dita da verdade, com V pateticamente grande, cuida de preservar uma Lei da Anistia imposta pela ditadura. Meus botões confessam a dúvida: talvez sejamos o que merecemos.".
Traducido: "Duele, silabean avergonzados, que Argentina una vez más muestra la calidad de su democracia en la comparación con la nuestra incipiente, al investigar sus evasores, con la colaboración de Hervé Falciani, revelador del escándalo, entrevistado páginas adelante y dispuesto a colaborar también con Brasil.
Si, Argentina... Somos también el país donde los torturadores no son castigados, los dictadores se tornan nombre de puente y autopista, y una comisión que se dice de la verdad, con V patéticamente grande, cuida de preservar una Ley de Amnistía impuesta por la dictadura. Mis botones confiesan la duda: tal vez seamos lo que merecemos.".