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domingo, 20 de mayo de 2012

¿Argentina y Angola?

En nuestra entrada anterior comentábamos sobre la histórica visita que hizo Cristina a Angola, y de algún antecedente histórico. Se nos pasó por alto mencionar lo importante que fue la presencia de Cuba en estos países, su lucha por la independencia y contra el apartheid. Probablemente Sudáfrica hubiera seguido siendo el país con racismo oficial que era, sin Cuito Cuanavale y la presencia militar y de apoyo que los cubanos le dieron a esos nuevos países.
El aporte de los cubanos a la edificación de la educación, la salud y la estructura económica iniciales fue incalculable. Pensemos que Mozambique tenía un 97 % de analfabetismo luego de la cruzada "civilizatoria" de 500 años de los portugueses.

Revisando en nuestra CDteca, encontramos un lindo tema de Alcione, una de las grandes sambistas brasileñas, con el grupo Os Gênesis, de Angola, tocando juntos "Angola e Brasil"

lunes, 13 de febrero de 2012

Malvinas y Fidel


Por estos días recordábamos una nota que salió en aquella revista maravillosa que se llamaba Humor Registrado, para la época de la Guerra de Malvinas. En ella se contaba del encuentro que sostuvieron Nicanor Costa Méndez (el pelado onda Geniol de la foto), el canciller de la dictadura de Galtieri, y el Comandante. Costa Méndez, un tipo educado, de "familia" y con formación en el nacionalismo, se encontró ante la situación esquizoide de tener que ir a la reunión del Grupo de No Alineados luego de haber asumido en un gobierno que tenía la venia y los halagos del Imperio.

El Grupo de Países No Alineados era una mezcla interesante. Había de todo, pero básicamente era la reunión de los países que intentaban una tercera vía. En su origen participaban la Indonesia de Sukarno, el Egipto de Nasser y la Yugoslavia de Tito (da un poquitito de nostalgia). Indonesia sufrió un golpe militar islámico, bancado por los EEUU (ya hablaremos de esto), Yugoslavia se partió en pedazos luego de la muerte del Mariscal (que vivió en Berisso, y dicen que era pincha), y Egipto, bue...ya hablamos de esto.

La cosa es que la Dictadura se encontró, de repente, con que podía ser popular. La inesperada masividad de la Plaza del 10 de abril del '82, cuando hacía 12 que había sido palco de una de las tantas represiones salvajes, hizo que a varios milicos les surgieran las tentaciones. Una revista humorística de la época, no recordamos su título, pero era de Sofovich (Operación Jaja???), caricaturizaba a Galtieri con un brazo en alto y el otro atado con una soga al cuerpo. El chiste era por el gesto reprimido del dictador de levantar los dos brazos (como hacía el General), cuando escuchaba los vivas que venían de la Plaza.

Volviendo a esa reunión, Costa Méndez presentó el caso Malvinas ante nuestros nuevos aliados. Luego de eso, Fidel llamó a Costa Méndez para un aparte, y le preguntó por Menéndez, el jefe de la guarnición militar Malvinas y gobernador de la misma. Costa Méndez carraspeó, y dijo que venía de una buena familia militar. Fidel le respondió "-lo que quiero saber es si sabe pelear". No sabemos cómo zafó Costa Méndez en su respuesta. Lo que sabemos fue lo que pasó en Malvinas. No solamente fue la pregunta, sino que Fidel le mostró al canciller un mapa muy detallado de las islas, y le comentó que el lugar más apto para un desembarco inglés estaba en el Estrecho de San Carlos. No sabemos si Costa Méndez llegó a contarle esto a Menéndez, pero seguramente nada se hizo. Al momento del desembarco inglés, no había más que un par de observadores nuestros.

martes, 7 de febrero de 2012

El Mercado Libre Cubano


Los más viejos y todavía memoriosos recordarán que una de las propagandas de lanzamiento del sitio Mercado Libre, la exitosísima versión argentina de Ebay, mostraba una filmación de Fidel en un discurso, con la voz de un imitador que decía "-viva el mercado libre!!".

En nuestro viaje por la Isla tuvimos la guia de dos muchachitas bien despiertas. Por la edad de ellas, no tenían otra vivencia que las del "Período Especial" y el presente complicado y de escasez. Preguntarles por el marxismo y el socialismo era como hablarles del primer gobierno peronista a los militantes jóvenes de ahora, dada la distancia entre sueños e ideologías y la realidad, la única verdad. A diferencia de sus mayores, ellas estaban curtidas en la cultura de la sobrevivencia, en la bùsqueda de realizar sus sueños en el contexto de dificultades en las que viven, a pesar del conformismo y resignación que parecen reinar por todos lados. Y fue gracias a ellas que tuve la posibilidad de ver otros fragmentos de realidad.

Para dejar algo en nuestro momento de Filosofía Barata y Zapatos de Goma, nos viene a la mente que muchos procesos revolucionarios se parecen. La generaciòn heroica, la de las luchas, el sacrificio y los grandes sueños y utopías, es reemplazada por una generación que ya toma las conquistas de esa revolución, tomàndolas como línea de base para su proyecto de vida. Y la tercera, que ya cree que lo que el sistema le ofrece desde que nació, que piensa que eso es gratis y quiere más. Es muy dificil compatibilizar a todas estas visiones en un proyecto único. Creemos que por ahí uno puede encontrar los motivos por los cuales esos procesos revolucionarios se estancan o se desvían, o ... la seguimos en otro post.

Supe de la existencia de un sitio de ventas por Internet, bien en los moldes de Mercado Libre. El sitio se llama Revolico, y es un neologismo que suena a "Revolución" y a "Revoltijo" en dialecto caribeño. Como se puede ver, se pueden conseguir muchas cosas. Hasta una conexión semiclandestina a Internet.

En la foto, el helado de Coppelia (para cubanos), acompañado con "cake". El helade es baratísimo, y restricto a cubanos. El procedimiento es el siguiente: uno se sienta a la mesa, viene el empleado (público!), y toma el pedido. El sabor no se elige. Es el que haya ese dìa. Uno elige si va con tres o cinco bochitas. Y puede acompañarlo con un bizcochuelo cubierto con una crema tipo clara batida a nieve, muy empalagosa. La combinación no es de las peores, y se deja comer.

jueves, 2 de febrero de 2012

Postales habaneras



Conocer de cerca un lugar mítico tiene consecuencias. Es necesario compatibilizar relatos y viejos mitos con la dura realidad. Y tratar de entender. Es pasar del sueño (o pesadilla), basadas en las historias que nos contaron, a la única verdad, la realidad. A sionistas de la vieja escuela les pasa con Israel. Así nos pasó hace poquito, en nuestro primer viaje a la Isla. ¿Sería el Paraíso Socialista?¿El gulag tropical?. Les vamos a relatar algunas cosas que vimos, en forma de pequeños comentarios

El primer par de dìas nos sentíamos como Antares en su viaje. Nos falta la pluma de Antares para describir lo que vimos y sentimos, pero haremos el intento.

La economía cubana es una cosa rara. Hay una convertibilidad de hecho (un peso CUC = un dólar menos el 10%), y el peso cubano normal (CUP o "moneda nacional"). Este último se canjea por CUC a razón de 25 por cada peso convertible. Y el acceso a productos (casi todos) es pagando con CUCs. Es muy raro. Uno puede ir a un lugar donde se paga sólo con CUP o sólo con CUC, y a pesar de la tasa fija de conversión, Ud precisa pagar en la moneda en la que está puesto el precio de su adquisición. O llegar al extremo, de si en un bolichito tienen productos nominados en una moneda o en la otra, Ud debe pagar en la moneda correspondiente. Ejemplo: las dos mejores cervezas cubanas son la Cacique (20 CUP) o la Bucanero (1 CUC = 25 CUP). Pero si quiere tomar esta última, debe pagar en CUC, no importa que Ud tenga los 25 CUP en la mano. Con el CUP se pagan colectivos,el pan de la cartilla de racionamiento (llamado "blando" y que es tipo un pebete), y pocos alimentos más, además de vestimenta (de poca calidad). Todo el resto que puede configurar una vida tipo clase media se paga religiosamente en CUC. Y es ahí donde aparece el problema. Un salario común equivale a unos 10 o 20 CUC. Lo que implica que, salvo los empleados en el turismo o en empresas extranjeras, cobran salarios de subsistencia. Hay aperturas, ya que tanto los que reciben dinero del exterior o que salen "en misión", embolsan y guardan dólares o euros, que irán cambiando por cuentagotas, como siempre ocurrió en los países del socialismo real. Quien no tiene esta posibilidad, las pasa muy apretado.

No dejó de sorprendernos el hecho de que son casi todos empleados públicos. No sólo el que te atiende en el hotel, sino hasta el que vende sánguches en un puestito. Recientemente se legalizó el ejercicio de ciertas actividades en forma privada, y asì vemos gente vendiendo en la calle, aunque en mucho menos cantidad que lo que es normal en un país tropical. Se ven algunos vendedores por la calle, pero la norma es la escasez. Y de vuelta, ahì viene otro problema. Hay emprendedores, y gente que tiene ganas de salir adelante. Pero las restricciones son muchas. Una parte se debe al bloqueo, pero otra tiene que ver con el funcionamiento de ministerio que parece tener casi todo. Buscábamos un lugar donde conectarnos a Internet. La respuesta, invariable, era "en los hoteles". Esto quiere decir, en los hoteles para el turismo extranjero. Ya dispuestos a pagar lo que fuera, fuimos con el equino exhausto en busca de la ansiada conexión. Sólo había disponible en el "Habana Libre". Pero la compañera me informó que se habían acabado las tarjetas, y que "en la semana que viene" recibirían...

Conversando con un amigo de allá, me decía que ellos tenían problemas, pero había otros que no tenían. Y eso era cierto. No vimos la tradicional prostitución infantil a la vista, como en muchos países tropicales, ni gente viviendo en la miseria. Hasta los pibes que se nos acercaban para manguearnos eran gorditos, limpios y parecían hacer eso más como diversión ("you mani", o algo así decían).

La seguimos en otro post

domingo, 29 de marzo de 2009

Mujeres apasionadas


Un viernes por la noche volví a la casa donde me estaba alojando, en La Habana, y encontré la mesa puesta para cenar.
"Vamos a cenar temprano porque queremos ir a lo del vecino a ver la televisión"- explicó la dueña de casa. ¿El acontecimiento? "Porque hoy termina la telenovela, aquí se para todo para ver la telenovela. En Cuba se hacen telenovelas, que no están mal, pero las brasileñas son las mejores".
La telenovela es el género populista por excelencia y es su vertiente brasileño-feminista la que voy a reivindicar en este post. En los últimos 25 años las telenovelas pasaron de ser un producto despreciado por la intelectualidad a objeto de estudio en el ámbito universitario. Proliferaron los papers donde se revisaban sus efectos sobre la audiencia, la renovación de determinados argumentos mediante la incorporación de ciertas problemáticas y el uso de ellas como soporte para difundir y hacer campaña respecto de cuestiones como la prevención del cáncer de útero y mamas, el tratamiento de adicciones varias, la violencia doméstica y otras. Sin embargo, lo que se extrae de estos estudios es que el valor de la telenovela no es intrínseco sino que está dado por una función específica que debe cumplir. Este tipo de valoración , que es la más frecuente en trabajos del orden de las ciencias de la comunicación, la semiótica y demás yerbas indigestas, excluye toda posibilidad de pensar a las telenovelas como parte de la producción artística contemporánea, y que como tal poseen cualidades que pasan por otro lado, a años luz del pensamiento funcionalista y utilitarista con el que suelen ser evaluadas.
No se asuste el lector, esto no apunta a ser un trabajo académico, pero sí quiero marcar la cancha y dejar en claro que para mí, público de estas producciones, su valor no pasa ni de cerca por el lado del "vehículo" o "el medio" para "comunicar" algo.
- Las pasiones no se explican- diría un amigo, y tal vez no, no puedan explicarse, pero sí interpretarse. Porque sólo la pasión puede explicar que una largue todo lo que está haciendo, o apure el paso para llegar a casa, o se banque la cara incrédula de nuestro coequiper cuando nos instalamos frente a la pantallita para ver qué le pasa a María Do Carmo, a Capitú y Fred o a Helena y sus hermanas. Recuerdo mi sufrimiento en Bolivia porque me estaba perdiendo los últimos capítulos de "Lazos de familia".
Existen pocas cosas tan placenteras como sentarse a ver una historia todos los días. Los personajes se despliegan de a poco, y cuando las cosas están bien hechas hay lugar para el detalle, las sutilezas, esas cositas que son la esencia de una historia. Porque si no hay más que cinco o seis argumentos comunes a todos los relatos, es la forma de contarlos lo que les da identidad, color, sabor. Las novelas de las que hablo tienen por protagonistas a mujeres fuertes. Lejos de las inocentes desvalidas y tontas que nos han hartado en muchísimas producciones mexicanas y argentinas, las brasileñas se las arreglan solas. Muchas son madres solteras, porque el padre de sus hijos se fue, o se murió o está preso. Todas tienen amores complicados, con muchísimas idas y vueltas, pero todas tienen una vida que es producto de sus decisiones, sus esfuerzos y sus deseos. Trabajan, estudian. Tienen hombres que las acompañan y hombres que las dejan, hombres que saben estar siempre, hombres que no saben lo que quieren y hombres que las tratan mal o que simplemente no saben tratarlas. Respecto de los hombres, debo decir que las novelas brasileñas tienen la mejor selección de ejemplares masculinos de Latinoamérica: primer puesto para el majestuoso José Wilker (a quien por estos días podemos disfrutar como el ex-malandra Giovanni Improtta en la retransmisión de Señora del Destino, y cuya foto encabeza este post), pero en la lista hay que mencionar a José Mayer, Reynaldo Gianecchinni, Rodrigo Santoro y Marcello Anthony. A pesar de esto, el langa ( o los langas, porque los brasileños son generosos y en todas las novelas hay más de un ejemplar de buen ver) no es lo que más nos atrae de estas producciones. Además de las mujeres que protagonizan los hechos, todas tienen buenas historias secundarias, repartos seleccionados a la perfección, bellas imágenes de Brasil ( hay varias que trascurren en Rio de Janeiro) y bandas sonoras de lujo, donde abundan excelentes canciones de la música propular brasileña, que no sólo se usan para los títulos sino que ayudan a identificar a los personajes o algunas situaciones: Adriana Calcanhotto, Marisa Monte, Maria Rita, Os Mutantes, Tom Jobim, Astrud Gilberto, Cazuza y Chico Buarque son algunos de los que suenan con frecuencia. En síntesis, no me importa si las telenovelas sirven para algo o cumplen alguna función social. Las virtudes que enumeré me bastan y sobran para anhelar un poco de ellas todos los días.

martes, 17 de febrero de 2009

En la Biblia no hay camellos


Al menos ninguno como el P4, el P8 o el P9, que usan los habitantes de La Habana para trasladarse por la ciudad. Dicen los viajeros experimentados que las dos mejores maneras de conocer un lugar son caminando y usando el transporte público. Claro que cuando se trata del camello, lo que se puede conocer más que la ciudad (que uno sólo podra apreciar si tuvo la fortuna de quedar parado cerca de una ventanilla o la más increíble de las suertes, un asiento) es la idiosincrasia de los habaneros.
Antes de tomar el camello, usted se acercará a la parada y preguntará por la última persona. Así, "P4 última persona" y más gritado que dicho. Si no grita es como si no hubiera hablado. Alguien va a hacer un gesto con la mano y así usted sabrá que debe subir al camello después de él. El viaje a cualquier parte cuesta 0,40 centavos de peso nacional y el ticket no existe. Tampoco se le indica destino al chofer. Simplemente se sube. O no tan simplemente. ¿Se acuerda de la "última persona"? Bueno, cuando el camello para dos metros más atrás o más adelante de donde se lo espera a los aspirantes a pasajero les importa un carajo el orden de llegada y se suben en aluvión. Hay que empujar, codearse y aprovechar si uno es más alto. Gracias mamá por hacerme alta. La otra posibilidad es quedarse abajo y esperar al próximo. Que no va a tardar mucho, pero va a pasar igualmente lleno.
Una vez dentro del camello, y luego de haber comprobado que nadie controla si usted puso los 0,40 en el recipiente plástico que está delante de la puerta (y que muchos de los que suben no los ponen), el problema es avanzar hasta un lugar lo menos incómodo posible. Descarte cómodo. Si quiere comodidad no suba. Un camello es un colectivo transgénico, cuenta con dos segmentos unidos por un fuelle que posibilita doblar en las esquinas. Este último también es un espacio posible donde ubicarse si no hay más remedio, porque el piso del fuelle se mueve. Usted se adentrará en el camello sujetando la mochila que puso sobre su pecho (porque aquí se punguea) y en algún momento, luchando a los codazos contra las leyes de la física, logrará pararse con cierta estabilidad en algún lado y sujetarse de alguna manija. Esto va acompañado por los gritos del chofer como "¡ Muévanse que atrás está vacío!" (atrás y afuera querrá decir) y las peleas entre los pasajeros que quieren que el de al lado se mueva. Puede suceder que suba un viejo o una señora con chicos y le den el asiento. En una ocasión subió una mujer, logró sentar al pequeño y este se largó a llorar como un chancho. "¡¡¡LA VENTANIIIIIILLAAAA!!!¡¡¡QUIERO LA VENTANILLA!¡¡¡¡QUIERO VER POR LA VENTANILLA!!!!". Pasaron veinte minutos en los que de manera ininterrumpida escuchamos los alaridos de Samuelito mientras su madre se peleaba con la mujer que estaba sentada en la ventanilla y que alegaba ser lisiada por lo que le correspondía guardar el lugar. El llanto de Samuelito fue cortado por un chico que miró exasperado hacia arriba y dijo:
- ¡Pelo pol favol, consíganle una ventanilla!
Y todo el camello fue una carcajada.
Pero llegó el momento de bajarse. Si usted es fanático de los mapas como quien suscribe y se aprendió la organización de las calles sólo le queda tratar de mirar a través de la ventanilla (gracias mamá por hacerme alta 2) y seguir el recorrido. Y ... dónde están los nombres de las calles? No hay carteles de metal. No hay señales en las paredes. Dónde carajo estoy. Para colmo ya es de noche y con la historia de ahorrar energía la iluminación es escasa. Miro, escruto, observo y ajá! Abajo. El nombre de la calle está abajo. En casi todas las esquinas hay una pirámide de cemento al ras del suelo con el nombre de la calle grabado. Una vez que usted se ubicó, buscará alguna de las tres puertas del camello y esperará a su parada. No hay botones para pedirla. Las paradas son fijas y el camello para siempre. Bajar es algo menos difícil que subir, pero eso no quiere decir que sea fácil. En parte porque por las puertas de atrás sube siempre gente que no tiene intenciones de pagar el viaje, y nadie va a esperar a que usted baje. Así que otra vez, avance, codee, hombree, mire feo y empuje. Y por tercera vez, gracias mamá por hacerme alta.

viernes, 13 de febrero de 2009

Cerca de la Revolución


"Todos vivimos en un mundo material"
(Madonna, pensadora materialista contemporánea)


La anécdota me la contó Vincent Vega. Un grupo de científicos latinoamericanos caminaba una noche por Miami, sede de un congreso, discutiendo fervorosamente sobre el surgimiento de una revolución en su área de trabajo. Que la revolución sí y que la revolución no. Hasta que un hombre que los miraba pasar desde una esquina les espetó con marcado acento guajiro:
- ¿La revolución? ¡¡¡La revolución es una mielda!!!

La imagen del hombre en Miami me volvió una y otra vez mientras estuve en Cuba. No porque la Revolución sea una mierda, sino por lo complejo que resulta pensarla desapasionadamente. Al fin de cuentas, cuando uno se identifica con la lucha de los sectores populares latinoamericanos, no puede pisar Cuba sin que le resuenen los acordes del Hasta siempre. El problema es cómo hacer para que los logros, indudables, de la Revolución Cubana no nos impidan ver la complejidad de la actual situación de la isla. Y que no nos lleven tampoco a adjudicar sus deficiencias al bloqueo y nada más. La pregunta que surge es hasta qué punto es posible que Cuba pueda despegarse del contexto social y económico latinoamericano cuando el eje de la producción es el azúcar y la principal entrada de divisas el turismo. Porque un efecto indeseado del CUC es la aparición de diferencias sociales.
Paso a detallar: el CUC es el peso convertible creado para uso del turismo. Por 1 euro te dan 1,15 CUC, por 1 dólar 0,8o centavos de CUC. Usar dólares es ilegal, por eso los que reciben esa moneda de sus parientes del exterior deben cambiarlos por CUC. Cada peso convertible equivale a 25 pesos cubanos. Un refresco de manzana en un bar de cubanos sale 1 peso nacional, un café 2 nacionales, un kilo de naranjas 5 nacionales. Pero el salario de un profesional en moneda nacional ronda los 500 pesos nacionales. Por lo tanto aquellas personas que o bien por tener parientes en el extranjero que mandan dinero o bien por trabajar en algo relacionado con el turismo tienen acceso al CUC gozan de un poder adquisitivo mucho mayor que los que no cuentan con esa posibilidad. Para alojar turistas en casas particulares hay que registrarse y pagar un impuesto alto, de 400 CUC mensuales. Sin embargo, el ingreso de quien posee un hospedaje compensa ampliamente el impuesto. Una noche en un lugar de esos está entre 20 y 30 CUC. En temporada alta (seis meses al año) los alojamientos siempre están ocupados. Hagan cuentas. El acceso a CUC puede darse de muchas maneras: manejando un taxi, vendiendo artesanías, ofreciendo comida en un paladar (restaurante familiar), o por propinas si alguien trabaja de mozo, camarera o maletero. O también si hace como los tres jóvenes cubanos que crucé varias veces en Trinidad acompañando cada uno a una francesa varios años más grande.
La falta de trabajo en el interior de la isla, y la enorme cantidad de turistas que paran en La Habana o al menos pasan por ella de camino a las playas de Varadero y los cayos atrae pobladores hacia la capital. Se aventuran sin tener trabajo ni casa, por lo que terminan ubicándose en asentamientos. Claro que en este caso existe un Estado que actúa y que de a poco construye departamentos para que la gente se mude, pero el ritmo de la solución no llega a compensar el del problema. Aclaro que a pesar de que muchos edificios de La Habana Vieja parecen Sarajevo después de la guerra, no vi una sola persona durmiendo en la calle. Y que no caben dudas que de no haberse producido la Revolución Cuba tendría hoy las mismas condiciones de miseria, violencia y marginalidad que otros países del Caribe. En fin, me tomé el avión de vuelta pensando si al fin de cuentas toda Latinoamérica no es una gran masa que con luces y sombras, comparte problemas históricos y sociales, y que las posibilidades de mejorar las perspectivas estás atadas a la asunción de un mismo horizonte. Porque como dice la canción, "no man is an island".

martes, 20 de enero de 2009

Nuestro blog en La Habana

Sólo para demostrar a la gilada que con Néstor y Cristina volvió la movilidad social ascendente, Antares se va de vacaciones a una isla sobre la que se ha escrito mucho, sobre todo desde el ´59 hasta ahora. No sé si voy a postear algo desde allá. Si no, como hice con Bolivia, iré desgranando algunas crónicas a la vuelta.