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domingo, 12 de febrero de 2012

Megaembustes III: Sunescándalo!!!!


Esto lo colgó un compañero en su FB... seguimos macaneando!!

miércoles, 13 de abril de 2011

Fernando Ezequiel Solanas Pacheco


Creo que nos duele tanto escucharlo a Pino, porque no creo que no haya militante Nac&Pop que no haya sido tocado, inspirado, emocionado, por alguna de sus películas. Desde las películas militantes de los '70 y '90, a las bellas "Sur" y "El exilio de Gardel". A pesar de los papelitos y la niebla. Algunos nos identificamos con "Sur", para otros de mi generación, su película fue "El exilio...". "Argentina latente" nos interpeló en nuestra madurez, como habrá sido "La hora de los hornos" para tantos militantes del '70

Por eso, escucharlo en esa degradación gorila en la que viene desbarrancando es penosa

Pino se transformó en Fernando Ezequiel. Estará volviendo al redil que lo vio nacer?

jueves, 25 de junio de 2009

El Pino Solano

Leímos todas las encuestas, miramos la tapa de Clarín.com, y acabamos de pasar por el acto de cierre de Pino en el Obelisco. Había mucha gente.... arriba del escenario; abajo, un grupo de unas 200 personas, ocupando sin apretarse mucho una de las plazoletitas. Discurso sanatero, lleno de palabras lindas, muy al gusto Nac&Pop%PueblosOriginarios%BienPensantes. No vimos humito ni papeles al viento, y sí algunos muchachitos agitando banderitas (eso se lo afanaron a Favio).
Será la famosa crisis de representatividad, participación cibernética, pero nos cuesta juntar en la cabeza este actito con ese 21 % que los ciudadanos de la augusta Buenos Aires le van a dar a Pino. No habrá fraude, che?? (esto es en broma, eh???)

domingo, 21 de junio de 2009

Pino y el folcklorismo político

Pasa con la música popular: entre la de origen rural argentino, más conocida como folcklore, se destaca una corriente que exalta los valores tradicionales. La música folcklórica no es para ellos un espacio dinámico, permeable a nuevas formas de lo popular, sino un reducto destinado a la conservación de lo que ya fue: un pasado lejano que encarna los valores de la verdadera argentinidad.
Algo similar es lo que pasa con el discurso de Pino Solanas y sus seguidores: para ellos el peronismo es algo que sucedió hace muchos años y del que sólo queda el recuerdo. Ayer, mi coequiper Vincent Vega se preguntaba cómo era posible que el director de La hora de los hornos o de Sur fuera el mismo que denunciaba fraude ante los extasiados ojos de los gorilones de TN. Tal vez el problema sea ese: en las últimas películas de Pino, por bien realizadas que estén, el peronismo, y todo lo que esté ligado a él huele a formol. Si se reivindican políticas del primer peronismo, sirven como contraste. Porque claro, el primer gobierno peronista terminó, Evita se murió, al segundo lo derrocaron y nosotros los de entonces ya no somos los mismos. La pregunta es ¿para qué sirve comparar el Estado de los años 40 con el actual si no se contextualiza la situación de ambos? Y eso incluye pensar una población con características diferentes, una estructura productiva a la que la revolución tecnológica ha cambiado drásticamente (esto lo supo analizar Alcira Argumedo pero ahora parece que se olvidó) y un marco internacional y latinoamericano diferentes. Pero bueno, sirve para cubrirnos de la sospecha de gorilismo. “Peronismo era el de antes” es lo que emana de este discurso. Y como se terminó, entonces soslayamos que la política popular se hace...¡¡¡con sectores populares señora!!! Y nos dedicamos a armar una opción política sobre la base de la progresía porteña. Que es la que sigue creyendo que alguien que recibe un volante tiene mayores niveles de “conciencia” que el que recibe un colchón.

sábado, 20 de junio de 2009

Del respeto a la voluntad popular

Qué habrá llevado a Pino Solanas hacer las declaraciones que hizo al respecto del robo de boletas y un supuesto fraude? Que la Gorda Carrió las haga, vaya y pase, no nos sorprendería que un día anuncie un desembarco extraterrestre. Pero del director y autor de tantas películas que nos abrieron la cabeza, nos emocionaron, que pusieron a la vista la resistencia del pueblo, nos sorprende mal. Cómo alguien puede hacer Actualización Doctrinaria o Sur, y luego hablar esas sandeces?. Es gracioso cuando, en elecciones estudiantiles, se recurre a esos conceptos para justificar por qué perdimos. Pero no en una elección general. Aquí es grave. Hablará más alto la vanidad que los principios y la biografía?

Nuestro pueblo ha luchado y lucha por una patria justa y soberana. Esto tiene un significado clarísimo que es el de la democracia popular. No hay gobierno legítimo posible si éste no respeta la decisión popular. Desde 1983 nuestro pueblo lucha por ensanchar los límites de la democracia que conquistó con tanta sangre, en busca de inclusión, de distribución de la riqueza, de futuro. La democracia que tenemos es la que hemos conseguido en este cuarto de siglo. Lo bien o mal que funciona es producto de lo que hicimos y dejamos de hacer. El sueño de los enemigos del pueblo es controlar, condicionar la expresión popular. Ese republicanismo que busca una democracia de rienda corta.

La democracia de nuestro país, al igual que en muchos de los países de Latinoamérica, no se parece a las "democracias" controladas como la de Irán. El pueblo vota candidatos de los más diversas orígenes. Los medios no tienen empacho en decir y hacer lo que se les ocurre, los candidatos pueden decir las más grandes barbaridades con la mayor tranquilidad del mundo. A la hora de votar el pueblo elige, más o menos libre, o consciente, o informado, o condicionado. Pero tiene boletas de todo tipo de pensamiento y acción política ante si; o casi, porque Quebracho no participa de esto. Los fraudes electorales se terminaron en la elección de 1946 (en la que triunfó el General), cuando la responsabilidad por la seguridad del comicio fue transferida al Ejército, lo que evitó los manejos de los caudillos locales usando a la policía del lugar. Actualmente la organización de los comicios la hace la Justicia Electoral, siguiendo órdenes de los jueces respectivos y usando un aparato que hace 25 años trabaja en garantizar el acto eleccionario. Y recordemos, es el mismo con el que se hicieron las elecciones que dieron triunfos a la UCR, al PJ, a la Renovación, a la Alianza, al Frente Grande. Y derrotas a oficialismos varios muy poderosos. Es un sistema que funciona bastante bien, comparado con otros en el mundo. El voto es universal, no hace falta otra documentación que el DNI. No hay aquí un Consejo Religioso que apruebe a los candidatos (se imaginan a Bergoglio aprobando candidaturas?), ni fuerzas parapoliciales y paramilitares que puedan tener ingerencia en la votación o en las campañas de los candidatos.

Hemos participado de muchas elecciones como fiscales o autoridades de mesa. El acto electivo es una demostración de fuerza de la democracia. Nos da un nudo en la garganta cuando vemos a aquellos viejitos con la Libreta en la mano yendo a votar.

Es posible que haya uno u otro caso discutible, de si el documento está muy roto, de si a la boleta le falta un pedazo, nimiedades que se resuelven sin problema en el momento. Hablamos de un caso u otro en más de 200 votos por urna (243?). Hablamos de menos de medio porciento de los votos. Absolutamente irrelevante, si pensamos que para llegar a un 30 % de los votos hacen falta por lo menos sacar 60 votos por urna! Y si un candidato tiene al menos 60 personas dispuestas a votarlo en CADA urna, no debería tener problemas para conseguir fiscales. Y con seguridad, si el candidato tiene tantos seguidores, alguna de las autoridades de la mesa sería votante suyo, y por lo tanto cuidaría especialmente esa urna. Es posible que pueda haber algún tipo de manipulación en lugares muy alejados, donde alguien "metiendo la uña" puede alterar algo algún resultado. Pero eso sólo es representativo cuando se trata de una elección menor, como por ejemplo concejales de algún pueblito. No en una elección general.

Esta actitud de ponerse en Fiscal de la República, y dudar de la transparencia de los comicios es, paradójicamente, un verdadero insulto a la Democracia. Es un insulto a todos los que lucharon por ella desde las perspectivas más disímiles, desde los radicales a las izquierdas.

Y, la verdad, Pino, todo eso por un carguito de diputado?