Tomado del blog de Artemio. Lo repetimos sin mucho comentario, lo que está pasando es muy grave, no sólo por los despedidos, sino también por los que tienen trabajo y tendrán que fumarse la evaporación del poder de compra de sus salarios y negociar a la baja las próximas paritarias.
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miércoles, 13 de enero de 2016
martes, 7 de enero de 2014
Cortes de luz y nuestro Estado ausente
Recién hoy el Gobierno parece haber despertado y asumido que debía tomar decisiones algo firmes al respecto del problema de los cortes de energía.
Si entre los cortes, la consiguiente falta de agua, el tener que tirar comida, el no saber si se puede comprar un producto perecedero, en los ratos en que uno se puede comunicar con el mundo, o al menos escucharlo; hay que oir a un comunicador oficialista hablando de que "cada distrito debiera hacerse cargo de los servicios públicos"; o a los militantes mongos repetir como loros que este verano es el más caluroso del siglo, como si las cosas hubieran andado fenómeno en los veranos anteriores, le vienen a uno impulsos homicidas. Suponemos que estas cosas son bastante piantavotos. Como la oposición es peor, lo que traen estas cosas es un descreimiento sobre el declarado propósito de tener un Estado para Todos. Consignas lindas, como "La patria es el otro", para entusiasmar a militantes y seguidores, pero que claramente no inspiran a los "funcios" que llegaron a sus puestos por este gobierno.
Por ahí leíamos a algunos militantes honestos que decían de su trabajo en apoyo a los vecinos en problemas. Pero el problema no es ése, sino el de funcionamiento del Estado.
Claramente, el ENRE no hizo todo lo que debía hacer. No se sabe si por inepcia, por dejadez, o por complicidad. No sabemos si los responsables son compañeros o burócratas heredados de otras épocas. Pero lo cierto es que un Gobierno que busca recrear un Estado para todos claramente no puede quedar en la inercia del funcionamiento burocrático, y salir a anticipar los problemas. No esperar a consultar con el padrino político o a esperar la orden de Cristina.
Leímos que el Gobierno iba a hacer un arreglo en "Repetto y Beláustegui (Santa Rita): Dos nuevas salidas a la red que permitirá distribuir cargas en el radio de las calles avenida San Martín, Remedios de Escalada, Rojas y Luis Viale.". El portero de mi edificio me había dicho hace tres años que ahí estaba el problema. Los vecinos hicimos, hace más de un año, una asamblea para reclamar al ENRE sobre este transformador. No pasó nada. Por eso no debiera sorprender la magnitud de los problemas eléctricos, y menos la reacción de la gente.
El Gobierno debe darse cuenta que no puede descansar y debe, alguna vez, actuar antes de los problemas. Prevenir antes que apagar el incendio previsible. Las catástrofes existen. Pero no los problemas de infraestructura, que un día aparecen. Los funcionarios responsables deberán dar cuentas, y alguna renuncia serían necesarias. Y también algún mensaje de Cristina, que parece darles la razón a los gorilas que dicen que está enferma.
Una de las diferencias que existen entre los países desarrollados y los subdesarrollados es justamente la infraestructura, otra es el modo de resolver un problema. Si alguna vez queremos que este país sea más vivible, la mejora de la infraestructura debiera ser una prioridad. La otra es la rapidez para resolver una emergencia. Y una tercera diferencia, que engloba a las otras, es justamente la revisión de lo que está mal, lo que se hizo mal, y tomar las medidas conducentes a que el problema no se repita.
Algunas áreas del gobierno están transitando la etapa de la sintonía fina. Es hora que esto llegue al resto del Estado nacional. Para terminar de una vez con las décadas perdidas de los '80 y '90. Para que este modelo siga avanzando, para poder sentir que este gobierno no fue una oscilación extraña, sino que es viable y que puede persistir en el tiempo.
Si entre los cortes, la consiguiente falta de agua, el tener que tirar comida, el no saber si se puede comprar un producto perecedero, en los ratos en que uno se puede comunicar con el mundo, o al menos escucharlo; hay que oir a un comunicador oficialista hablando de que "cada distrito debiera hacerse cargo de los servicios públicos"; o a los militantes mongos repetir como loros que este verano es el más caluroso del siglo, como si las cosas hubieran andado fenómeno en los veranos anteriores, le vienen a uno impulsos homicidas. Suponemos que estas cosas son bastante piantavotos. Como la oposición es peor, lo que traen estas cosas es un descreimiento sobre el declarado propósito de tener un Estado para Todos. Consignas lindas, como "La patria es el otro", para entusiasmar a militantes y seguidores, pero que claramente no inspiran a los "funcios" que llegaron a sus puestos por este gobierno.
Por ahí leíamos a algunos militantes honestos que decían de su trabajo en apoyo a los vecinos en problemas. Pero el problema no es ése, sino el de funcionamiento del Estado.
Claramente, el ENRE no hizo todo lo que debía hacer. No se sabe si por inepcia, por dejadez, o por complicidad. No sabemos si los responsables son compañeros o burócratas heredados de otras épocas. Pero lo cierto es que un Gobierno que busca recrear un Estado para todos claramente no puede quedar en la inercia del funcionamiento burocrático, y salir a anticipar los problemas. No esperar a consultar con el padrino político o a esperar la orden de Cristina.
Leímos que el Gobierno iba a hacer un arreglo en "Repetto y Beláustegui (Santa Rita): Dos nuevas salidas a la red que permitirá distribuir cargas en el radio de las calles avenida San Martín, Remedios de Escalada, Rojas y Luis Viale.". El portero de mi edificio me había dicho hace tres años que ahí estaba el problema. Los vecinos hicimos, hace más de un año, una asamblea para reclamar al ENRE sobre este transformador. No pasó nada. Por eso no debiera sorprender la magnitud de los problemas eléctricos, y menos la reacción de la gente.
El Gobierno debe darse cuenta que no puede descansar y debe, alguna vez, actuar antes de los problemas. Prevenir antes que apagar el incendio previsible. Las catástrofes existen. Pero no los problemas de infraestructura, que un día aparecen. Los funcionarios responsables deberán dar cuentas, y alguna renuncia serían necesarias. Y también algún mensaje de Cristina, que parece darles la razón a los gorilas que dicen que está enferma.
Una de las diferencias que existen entre los países desarrollados y los subdesarrollados es justamente la infraestructura, otra es el modo de resolver un problema. Si alguna vez queremos que este país sea más vivible, la mejora de la infraestructura debiera ser una prioridad. La otra es la rapidez para resolver una emergencia. Y una tercera diferencia, que engloba a las otras, es justamente la revisión de lo que está mal, lo que se hizo mal, y tomar las medidas conducentes a que el problema no se repita.
Algunas áreas del gobierno están transitando la etapa de la sintonía fina. Es hora que esto llegue al resto del Estado nacional. Para terminar de una vez con las décadas perdidas de los '80 y '90. Para que este modelo siga avanzando, para poder sentir que este gobierno no fue una oscilación extraña, sino que es viable y que puede persistir en el tiempo.
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domingo, 1 de abril de 2012
Asesinatos de periodistas
Leíamos en la Folha de São Paulo sobre una iniciativa de la ONU para intentar la protección de las vidas de periodistas. No queda demasiado claro el motivo, pero la cancillería brasileña se opuso a la misma. En Brasil hay muchos asesinatos, unos 50 mil por año, por lo que no es raro ver que hay una cantidad importante de periodistas muertos en la lista de esa comisión especial de la ONU.
Sin embargo, lo que nos llamó la atención fue ver que Argentina figura como un país con pocas muertes de periodistas, y esa cantidad es menor a la de EEUU. Mirando la lista en detalle, el único que aparece, de esta época, es Adams Ledesma, periodista de una villa, y no de un gran medio, de los que suelen hablar o sugerir que el gobierno los quiere censurar o prohibir. Dicho sea de paso, los otros crímenes que figuran son de las "buenas épocas" del neoliberalismo.
Ojalá aparezca, en los manuales de historia, que esta eṕoca fue donde empezaron a ejercerse las libertades públicas y privadas en forma irrestricta. Siempre que no volvamos al país que los del Clarìn, La Nación y Macri sueñan.
Sin embargo, lo que nos llamó la atención fue ver que Argentina figura como un país con pocas muertes de periodistas, y esa cantidad es menor a la de EEUU. Mirando la lista en detalle, el único que aparece, de esta época, es Adams Ledesma, periodista de una villa, y no de un gran medio, de los que suelen hablar o sugerir que el gobierno los quiere censurar o prohibir. Dicho sea de paso, los otros crímenes que figuran son de las "buenas épocas" del neoliberalismo.
Ojalá aparezca, en los manuales de historia, que esta eṕoca fue donde empezaron a ejercerse las libertades públicas y privadas en forma irrestricta. Siempre que no volvamos al país que los del Clarìn, La Nación y Macri sueñan.
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sábado, 22 de octubre de 2011
Visión de una jovencita platense
"Al igual que vos, yo crecí en los 90, crecí llena de comodidades, de todo lo que quise tener y mi familia podía darme. Pero en mí Néstor y Cristina despertaron ese deseo de que no era vano soñar en un país más justo, diferente. En el que los políticos no fuesen mirados con asco y desprecio. Que fuesen figuras en las cuales pudieran proyectarse esos sueños y utopías de construir algo más justo, más igualitario, que pudiese llegar a la mayoría y no a unos pocos que a lo largo de decenas de siglos se quedaron siempre con la mejor parte.
Banco a este proyecto por haberme cambiado la cabeza, por haberme hecho poner la piel de gallina y emocionarme hasta las lágrimas, por haberme dado la oportunidad de poder mirar más allá de mi propio ombligo, por generar en mi la certeza de que un país más justo se puede construir....
Por haberme dado este amor tan grande por la transformación. Que faltan grandes cambios, no tengo duda alguna, que los recursos naturales tienen que volver a ser del estado (como lo planteó Perón en la Constitución del 49... si la memoria no me falla) no tengo duda alguna.
Pero también es muy cierto que hay cuestiones que requieren de medidas inmediatas, que no toleran proyectos a largo plazo... y es por eso que elijo todos los días cuando me levanto ser parte de este proyecto. Todos los días con una alegría indescriptible me levanto y voy a laburar sabiendo que tengo la posibilidad de transformar mi realidad, porque ser "subversivo" como, de muy mala forma utilizaron los asesinos del ejército es tener inquietudes, es querer transformar tu propia realidad. Es ver más allá, y la Argentina necesita de gente como nosotros, hoy más que nunca."
Quien escribe estas palabras es una joven de 21 años (CD), que vio y creciò con el neoliberalismo y su fracaso. A esta altura, no deberá sorprender el resultado de mañana. Y a ponernos las pilas nosotros, los ochentistas, a mostrar que esto vale, y que no esperamos otra cosa que seguir pa'ĺante
Nunca Menos
Banco a este proyecto por haberme cambiado la cabeza, por haberme hecho poner la piel de gallina y emocionarme hasta las lágrimas, por haberme dado la oportunidad de poder mirar más allá de mi propio ombligo, por generar en mi la certeza de que un país más justo se puede construir....
Por haberme dado este amor tan grande por la transformación. Que faltan grandes cambios, no tengo duda alguna, que los recursos naturales tienen que volver a ser del estado (como lo planteó Perón en la Constitución del 49... si la memoria no me falla) no tengo duda alguna.
Pero también es muy cierto que hay cuestiones que requieren de medidas inmediatas, que no toleran proyectos a largo plazo... y es por eso que elijo todos los días cuando me levanto ser parte de este proyecto. Todos los días con una alegría indescriptible me levanto y voy a laburar sabiendo que tengo la posibilidad de transformar mi realidad, porque ser "subversivo" como, de muy mala forma utilizaron los asesinos del ejército es tener inquietudes, es querer transformar tu propia realidad. Es ver más allá, y la Argentina necesita de gente como nosotros, hoy más que nunca."
Quien escribe estas palabras es una joven de 21 años (CD), que vio y creciò con el neoliberalismo y su fracaso. A esta altura, no deberá sorprender el resultado de mañana. Y a ponernos las pilas nosotros, los ochentistas, a mostrar que esto vale, y que no esperamos otra cosa que seguir pa'ĺante
Nunca Menos
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lunes, 8 de agosto de 2011
Décadas de ajuste neoliberal en Israel
La Guerra de Yom Kippur entre Israel y los países àrabes tuvo varias consecuencias. Positiva una: le dio margen polìtico a Sadat para negociar el retiro de Israel de los territorios egipcios ocupados en la Guerra de los 6 Días (excepto Gaza) y abrir nuevas perspectivas para ese país y para la región. Otra negativa y poco discutida: por primera vez, el poder polìtico en Israel pasaba a la derecha. A raìz del ataque por sorpresa de Egipto y Siria, que por poco acabó con Israel, el gobierno laborista cayó. El electorado israelí votó por la mano dura con los árabes, y esa derecha hizo pata ancha en esa lìnea, y en otras también. Una de ellas, desmontar la estructura de Estado de Bienestar, las cooperativas y la privatizaciòn de àreas importantes. Finalmente llegamos a esta situación de ensanchamiento de las casi inexistentes diferencias sociales del comienzo del Estado, para hacer una sociedad de ganadores y perdedores.
Contagiados tal vez por sus vecinos, a los que se parecen mucho màs de lo que ambos, judíos y árabes, quisieran; los ciudadanos israelíes han salido a las calles masivamente. Una especie de 2001 israelí. No ahora por reformas polìticas, como su vecino Egipto o Siria, pero sí por cambios en la polìtica social y económica. Esto, seguramente traerá consecuencias polìticas importantes.
En buena hora,
Am Israel Jai
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martes, 19 de julio de 2011
¡Ochentistas, de pie!
Hemos permanecido silenciosos. El relato mítico de los setentistas y anteriores nos cubrió y, asì como nos guió en nuestros inicios, no nos permitió vernos como un producto original y legìtimo de nuestra historia. Los argentinos no éramos nuevos Che dispuestos a revoluciones. A muchos setentistas les costò entender esto. Hasta la vida, incluso. Otros se dedicaron a rendirle memoria. Otros a armarse un kiosquito que defienden hasta hoy.
Los ochentistas nacimos a la polìtica con el fin de la dictadura. La democracia, los derechos humanos, el respeto al disenso y la conducción de masas (con fuertes toques basistas) son los valores con que nos moldeamos y practicamos. En general le tuvimos (y nos dura), la tirria al acriticismo y el verticalismo. Y, a pesar de la simpatìa, siempre nos costò entender a fondo a monchos, perros y otras razas del setentismo. Menos heroica pero más polìtica, más popular, más masista, nuestra praxis está en lo que ha venido después. Creemos que el kirchnerismo hereda mucho de ésos, nuestros valores.
Fuimos los últimos a hacer pintadas, hasta que la menemtroika se impuso como nueva cultura polìtica, inaugurando el noventismo. El 2001 nos volvió a juntar, y lo de Néstor nos abrió los ojos a lo nuevo llegando. La 125 nos puso en la calle nuevamente. Y el 27 de octubre nos hizo ver que había muchísimos pibes que tomaban el compromiso dejado por Néstor.
Por eso, más allá de una circunstancial derrota ante la derecha (¿cuántas tenemos encima?), sabemos que tenemos esa cantidad de pibes, viejos y laburantes, intelectuales y mujeres del montón, que bancamos a Cristina y al Proyecto. Que con toda esa militancia, le podemos hacer la vida complicada a cualquiera que se nos ponga adelante, màs allá de las encuestas y las campañas mediáticas, ésas con tanto olor a noventas.
Los ochentistas hemos perdido habiendo ganado, y sabemos ganar habiendo perdido. No queremos candidatos que miren las encuestas, queremos parar militantes, organizaciones, y joder al Poder estando junto al, y en el Pueblo.
¡Ochentistas, de pie!
Los ochentistas nacimos a la polìtica con el fin de la dictadura. La democracia, los derechos humanos, el respeto al disenso y la conducción de masas (con fuertes toques basistas) son los valores con que nos moldeamos y practicamos. En general le tuvimos (y nos dura), la tirria al acriticismo y el verticalismo. Y, a pesar de la simpatìa, siempre nos costò entender a fondo a monchos, perros y otras razas del setentismo. Menos heroica pero más polìtica, más popular, más masista, nuestra praxis está en lo que ha venido después. Creemos que el kirchnerismo hereda mucho de ésos, nuestros valores.
Fuimos los últimos a hacer pintadas, hasta que la menemtroika se impuso como nueva cultura polìtica, inaugurando el noventismo. El 2001 nos volvió a juntar, y lo de Néstor nos abrió los ojos a lo nuevo llegando. La 125 nos puso en la calle nuevamente. Y el 27 de octubre nos hizo ver que había muchísimos pibes que tomaban el compromiso dejado por Néstor.
Por eso, más allá de una circunstancial derrota ante la derecha (¿cuántas tenemos encima?), sabemos que tenemos esa cantidad de pibes, viejos y laburantes, intelectuales y mujeres del montón, que bancamos a Cristina y al Proyecto. Que con toda esa militancia, le podemos hacer la vida complicada a cualquiera que se nos ponga adelante, màs allá de las encuestas y las campañas mediáticas, ésas con tanto olor a noventas.
Los ochentistas hemos perdido habiendo ganado, y sabemos ganar habiendo perdido. No queremos candidatos que miren las encuestas, queremos parar militantes, organizaciones, y joder al Poder estando junto al, y en el Pueblo.
¡Ochentistas, de pie!
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