Gilad Shalit estaba haciendo el servicio militar obligatorio en 2006, como todos los muchachitos israelíes de su edad. Fue secuestrado en un lugar próximo a la frontera de Israel con Gaza, por el Hamas. Pasaron un par de años hasta que se tuvo una prueba de vida, y 5 años desde la última vez que sus familiares lo vieron y tuvieron oportunidad de hablar con él. Un tanto cruel, no?
Hacemos votos para que este intercambio signifique un mojón màs en el camino a la paz.
De todas maneras, vale preguntarse si los críticos de Guantánamo y las dictaduras militares de por estos lados también criticarían la política de DDHH del Hamas, que, como hemos visto, no tiene nada que envidiarle a la de Mr. Bush y el resto de las dictaduras árabes. Cuando el Hamas tomó el poder en Gaza no hesitó en matar y expulsar a los opositores de Al Fatah. No escuchamos críticas sino silencios. Habrá algún comentario ahora?