Mostrando entradas con la etiqueta conflicto campo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta conflicto campo. Mostrar todas las entradas

viernes, 8 de junio de 2012

Crímenes en el Día del Periodista

Ayer, Día del Periodista, y como si fuera una ironía, los grandes medios hicieron gala de sus más rancios vicios en la cobertura del mini-cacerolazo.





Empezando por el fotógrafo de Clarín, sacando la consabida foto de cerquita de las nucas, luces de fondo y con un plano recortado. Bien por el fotógrafo de Telam.





Y siguiendo con el titular de El Día, de La Plata, donde descubrieron que el antónimo de "masivo" es "fuerte". ¿Aceptará este cambio la Real Academia?

Otro fuerte cacerolazo porteño

jueves, 26 de marzo de 2009

Piquetero rural, todo lo humano te es ajeno.

El año pasado hubo varios episodios de severas agresiones de piquetes ruralistas a gente que necesitaba pasar: una parturienta en una ruta cordobesa cuyo bebé nació en estado de shock, un conductor de la empresa "El Pampero" en la provincia de Buenos Aires al que le causaron un vuelco y que terminó hospitalizado, y otros que sólo fueron una noticia perdida en una página de algún diario del interior. La situación volvió a repetirse en el episodio que reproduzco abajo. La absoluta falta de humanidad que implica el impedir que un enfermo tenga asistencia médica me lleva a preguntarme si esto es un episodio aislado o es un patrón de conducta. Me inclino por esto último. Nada humanitario se puede esperar de quienes no respetan las decisiones del pueblo. Nada humanitario se puede esperar de quienes actúan como si el derecho primordial fuera el de la propiedad privada. Nada humanitario se puede esperar de quienes creen que el bienestar individual está por encima del colectivo, y que es el único que vale. 

Estuve en muchos cortes de ruta durante el periodo 2001-2002. A pesar de que la mayoría de quienes los integraban eran pobres, pobrísimos, gente que se había quedado afuera de toda contención y asistencia del Estado, nunca jamás se impidió el paso de una ambulancia. Era algo que no se discutía: bastaba oír la sirena para que todos se hicieran a un lado y dejaran pasar al enfermo.

Que se ponga en discusión algo de semejante elementalidad, porque cabe recordar que hasta los tratados internacionales para situaciones de guerra imponen que se garantice la atención a los heridos, me lleva  a pensar que estos no son errores de un grupo. No es "alguno que se excedió". Y tampoco es una guerra de pobres contra pobres, porque ninguno de estos piqueteros rurales es pobre. Esta es la expresión más genuina de una forma de ver el mundo. Una concepción oligarca, casi medieval, en el que un sector minoritario cree que tiene el derecho natural de sojuzgar al resto. 

A continuación, reproduzco el artículo publicado en http://hipercritico.com/content/view/1471/70/

Luis Majul dialogó en La Cornisa Radio (Lunes a Viernes de 9 a 11 y de 16 a 18 por Am 910 La Red) con el conductor de ambulancia, Marcelo Obregón, quien declaró a los medios que transitaba la Ruta 16 en el Chaco, cuando un piquete ruralista demoró el viaje que realizaba. La paciente que trasladaba falleció al llegar al hospital de Villa Berthet. Se llamaba Gisela Bunchich, tenía 19 años y sufrió un accidente de tránsito el lunes por la noche. 


Estas son algunas de sus declaraciones: 

"me demore 15 minutos en el piquete por el corte de ruta. se metieron en el asfalto cortando la ruta, con todo lo que representa esa demora en una emergencia"
 
"si la chica murió por esa demora lo determinará un medico"
 
"recogi a la chica en el hospítal de Villa Berthet, estaba grave y debía llevarla al hospital de Roque Saenz Peña a 50 kilometros"
 
"en condiciones normales tardaria 50 minutos para cubrir el trayecto y con el corte demoré 65- 70 minutos, tuve que aminorar la velocidad y pasar de 95 kilómetros a 30 km"
 
"no entendí porque a pesar de que llevaba la baliza y la sirena prendidas no liberaban la ruta"
 
"la chica murio entre 30 y 40 minutos despues de haber llegado al hospital"



viernes, 27 de febrero de 2009

Manifestantes camperos en Tres Arroyos


Aquí la foto de los manifestantes del campo en Tres Arroyos que apareció en Clarín . El "compañero" fotógrafo quizo hacer una composición tipo el helicóptero de De la Rúa usando el avión cuando despegaba (o aterrizaba?). Pero acabó mostrándonos otra cosa. Esta vez creo que no hace falta el ImageTool para ver cuántos manifestantes fueron. Alcanza con contar con los dedos.

Ejercicio para el lector, cuántas personas eran?:

  • a) 4 gatos
  • b) entre una docena y dos
  • c) decenas de miles

domingo, 13 de julio de 2008

Volvió la política!

Dicen que la Historia es ambigua. Los hechos se suceden, y ésa es la verdad. Ocurrieron. Lo que hacemos después es discutirlos, darles forma, armar un relato. Lo que ha pasado desde marzo hasta aquí con el conflicto con los ruralistas puede ser leído en clave trágica, en clave épica, en clave humorística. Pero por otro lado ha tenido varias virtudes. Puso al Gobierno en la necesidad de definirse con claridad en la cuestión de la distribución de la riqueza, el destino de los recursos del Estado, y en cierta medida, de dar algunos lineamientos de cómo sería la Argentina a la cual se aspira. El conflicto ha resultado un terremoto político.
La otra virtud
Desde hace tiempos tratábamos de terciar en la discusión sobre las semillas transgénicas. Esta discusión tenía dos polos de argumentación: el de las grandes empresas, justificando todo en nombre del Progreso y la Riqueza; y el de los grupos ambientalistas, que básicamente discutían que se usaran "semillas Frankenstein", y de si había que identificar un producto alimenticio preparado con productos transgénicos. Pocos se acordaban de que existía el concepto de Desarrollo Nacional o el peligro del monocultivo, y la tara del latifundio. Una discusión posmoderna.

Al final, la realidad es persistente, decía el Genio alemán. Cuando el gobierno trató de modificar un poquito el orden de las cosas, saltó por los aires la "paz" en el campo. Ahí supimos que existía una burguesía agraria dispuesta a todo o casi, pequeños agricultores desplazados y robados por las grandes empresas, destrucción de la estructura productiva tradicional, pueblos muertos, gorilas vivos, peones explotados. Y que el Gobierno tenía que hacer algo. Hacer política. Y vemos que esta política, para ser popular, necesita plantear el conflicto con claridad. Y plantear los objetivos con claridad también.

La vuelta de la Política
Ahí volvió la política a esta discusión del Medio Ambiente. Y que es una discusión que importa a todos, porque en esta discusión se define el País: una Patria para todos, o una para la Gente Como Uno.

Y aquí vuelve a ser claro: el problema no era Riqueza vs semillas Frankenstein, sino el viejo problema del latifundio, el monocultivo, la protección de los campesinos pobres, el Estatuto del Peón, la comida del Pueblo argentino. Un producto de la ciencia, como lo es una semilla transgénica, puede ser una maldición o una bendición para la Humanidad. El fiel de la balanza lo pone la política.