lunes, 12 de enero de 2009

Gaza es aquí, Cromañón es ahora

Hubo seis chiquitos muertos en un incendio en una vieja sede bancaria tomada. Macri no apareció, la oposición debe haber mandado hecho sus declaraciones por teléfono a los medios, porque tampoco se la vio en el lugar. Ni mucho menos se vieron marchas o protestas. Compañeros: hablamos de silencio cómplice sobre lo que pasa en Gaza, pero aquí ni eso? No voy a ironizar sobre este asunto, pero adonde está la indignación por esto? Hijos de desplazados, refugiados de un país que ha vuelto a ser una colonia agropastoril, víctimas de una vida de mierda a la que los condenamos en esta tierra de riquezas infinitas? Mucha sanata, mientras se la seguimos haciendo fàcil a la derecha.

Caetano y Gilberto Gil compusieron Haití, pueden oírlo en el CD de ellos Tropicalia 2. Cuando pueda lo subo, pero quiero remarcar lo que dice la letra
"o Haiti é aqui"

jueves, 25 de diciembre de 2008

Felices Fiestas

Este año nos sorprendió la vuelta de la discusión profunda. Igual que Rep, a quien le robamos la ilustración (espero nos perdone) del Página de ayer. Felicidades para todos!

Crítica literaria (?): "El buen salvaje"

Cayó a mis manos este libro, de Diego Cabot y Francisco Olivera. Su título completo es "El buen salvaje, Guillermo Moreno - La política del garrote", de Sudamericana. Pensé que podía ser interesante. Los autores son los editores de la sección "Economía y negocios" de La Nación. Conseguí leerlo hasta la mitad. Lo que pintaba interesante resultó ser un panfleto más digno de haber sido escrito por De Angeli que por un diario fundado por un intelectual como lo fue Mitre (guste o no guste su visión política), o los de Vedia.
Lo que se anunciaba como el libro que dejaba en claro las relaciones del poder político con el económico, con inexplicables comentarios de de Vedia, Grondona (Mariano) y de Carrió, en la contratapa y en la solapa sobre el libro anterior de los autores ("Hablen con Julio"); termina siendo una colección de chusmeríos y de suposiciones de los autores. Esto, debidamente condimentado con adjetivos, lleva a armar cuasi verdades apocalípticas, muy del gusto de los caceroleros de teflón. Nada de un análisis un poquito profundo de las particularidades de la economía y los empresarios argentinos, y de su relación con el poder político. Los autores asumen (sin expresarlo), que la economía y las relaciones económicas son leyes sagradas y naturales, y que nada puede ser modificado. Un enfoque bien liberal, sin asumirlo en forma explícita. Si esto es lo pueden escribir dos periodistas que supuestamente saben de economía y política, que Marx nos salve! En la contratapa nos iluminan con el objetivo de los Kirchner: la hegemonía. Pecado, pecado!! un político que quiere ser hegemónico!!! Vade retro, Satán!. Lo único que los autores se animan a decir (no mucho), es que Moreno no es corrupto, y que jamás le pidió una coima a nadie.

Este pasquín que fue, en otras épocas, un gran diario de derechas, hoy resumido a una cacofonía de gorilas primitivos. Vamos a terminar, como los viejos, añorando otras épocas. En los ´50, Raúl Damonte Taborda publicó un libro muy divertidamente gorila (creo que no era ése el objetivo del autor), que se titulaba "A dónde va Perón - De Berlín a Wall Street". Un panfleto desenfrenado, violentamente antiperonista, pero escrito con mayor gracia (involuntaria, creo) que estos pequeños gorilas de ahora.

viernes, 5 de diciembre de 2008

Del Peronismo como una de las Bellas Artes


Jueves 4 de diciembre. En el auditorio del anexo de la Facultad de Bellas Artes se realiza el acto de entrega de diplomas a los nuevos Bachilleres. Toca la orquesta estudio del Bachi, el Bachillerato de Bellas Artes "Francisco de Santo". El mismo que no pudieron terminar Claudia Falcone, Francisco López Muntaner y muchos otros pibes desaparecidos por la dictadura. Los chicos están enfervorizados, contentos, nerviosos.
Hay discursos de autoridades y de docentes. Y se canta el Himno Nacional. Al respecto, he de señalar que amo cantar el himno. No con ese canturreo de boca entrecerrada que suelen practicar los padres en los actos escolares. Me gusta cantarlo bien, entonado, con volumen. Y si cabe, haciendo la V, al menos en el estribillo de cierre. Pero acá no lo voy a hacer porque en los actos escolares no cabe hacer la V, no cuando uno está parado del lado de "los adultos". Me acuerdo de aquella compañera que en los actos de la escuela Anexa (la primaria de la UNLP) a la que asistían sus hijos hacía la V ante la mirada azorada de los otros padres. Así que no hago la V, pero por supuesto que tengo ganas, y eso me da risa. Miro a mi hermana y a mi hermano (el orgulloso padre de la piba que termina la secundaria) y nos tentamos mientras cantamos. Contenidos. Porque no vamos a ser los adultos papeloneros que le opaquen la fiesta a Sofía, que está tan hermosa con su vestido y su contrabajo y sus dieciocho años. Así que terminamos de cantar el himno, aplaudimos, y mientras se apagan los aplausos se escucha un grupo de voces jóvenes, ahí donde los bachis esperan por su diploma:
"los muchachos peronistas
todos unidos triunfaremos
y como siempre daremos..."
- Los pibes son el futuro de la patria- dice mi hermana.

domingo, 30 de noviembre de 2008

Universidad, de frente y de espaldas


La universidad que yo conozco tiene una particular relación con el Estado. Es habitual, cuando aparece algún intento por parte del Estado nacional de regular o al menos fijar algún criterio sobre la enseñanza, la investigación o la extensión, que se alcen voces quejosas desde los claustros o desde los espacios de gobierno. La autonomía se alza entonces como un escudo del que se abusa para fijar una línea divisoria, un "ellos" y un "nosotros".
Lo que nadie parece dispuesto a discutir es cómo se formó ese nosotros. La muerte de Raúl Laguzzi ayer en París, donde se había exiliado luego de que la triple A atentara contra su casa y asesinara a su bebé de seis meses, debería obligarnos a pensar en eso. Laguzzi, que fue rector de la UBA después de Puiggrós, era de los universitarios que creemos que nuestro espacio de trabajo carece de sentido si no es concebido como parte de un proyecto nacional. Por eso, el efecto devastador de la dictadura sobre la universidad pública argentina no se sintió sólo en la desaparición y el asesinato de muchos de sus alumnos, graduados, docentes y no docentes. También en los docentes cesanteados, que fueron expulsados de sus cátedras, talleres y laboratorios. Y en los que, con el aval de la intervención dictatorial, accedieron a un concurso y allí se quedaron, aún con la vuelta de la democracia. Durante la normalización, hubo unidades académicas que anularon esas designaciones y volvieron a abrir los concursos. Tengo el orgullo de pertenecer a una de las pocas que en la UNLP fue capaz de hacerlo. Pero aún recuerdo cuando, siendo consejera superior por el claustro estudiantil, recibí una carta de un ex docente de otra facultad, una de las del bosque. El hombre había sido cesanteado con el golpe del 76 y al reestablecerse el gobierno democrático había reclamado incesantemente la devolución de su cargo. Su reclamo nunca había sido atendido y la facultad había concursado el cargo, que como suele suceder había ganado el docente que llevaba años ocupándolo. El autor de la carta nunca recuperó el lugar que le arrebató la dictadura.
El próximo 10 de diciembre se cumplen 25 años de gobierno democrático. La universidad, sin embargo, aún parece más proclive a ver los defectos de un Estado imperfecto, pero que ha aportado bastante para sostenerla y hacerla crecer, que a revisar sus propias zonas oscuras.