miércoles, 20 de agosto de 2008

Chuquisaca, donde están los libros

Estábamos recorriendo las instalaciones de la Universidad San Francisco Xavier (una de las más antiguas de América Latina) y evocando la imagen de Mariano Moreno y Bernardo de Monteagudo, egresados de ella, cuando vimos una puerta con un cartel que decía "Estudiantes extranjeros". Detrás de la puerta había una habitación que parecía un centro de estudiantes. No encontramos a nadie que pudiera explicarnos este afiche:





Así que no sabíamos si era en serio.

Pero al revisar los diarios de Bolivia he encontrado que sí:



Lo que no pude averigüar es qué significa "biónico" en este caso.

martes, 19 de agosto de 2008

Gato blanco, gato negro


Mario Virreira tiene una guirnalda de flores colgada del cuello. Habla del neoliberalismo, de cuánto mal les ha hecho a los bolivianos. Mario no está solo: para nada. El escenario desde el que el prefecto de Potosí cierra la campaña del MAS para el referéndum está lleno. Lleno de militantes, de representantes del gobierno y de mariachis que aguardan con sus sombreros mexicanos y sus instrumentos musicales a que se acaben los discursos y empiece el baile. Antes de Mario hablaron sindicalistas y habló el delegado del gobierno nacional. Ellos también mencionaron al neoliberalismo. Del capitalismo foráneo al neoliberalismo y de Eva a Evo, los populismos latinoamericanos siempre tuvieron claridad para identificar al enemigo. Abajo del escenario también hay gente. Mineros, laburantes. Los obreros de Morón. "Evo sí, Mario sí" gritan. Se largó la música. Mariachis de Potosí dicen que son. Canta una morocha de jeans ajustados. Canciones de amores varios: correspondidos, contrariados, siempre pasionales. Hay una de una mujer que le recrimina al que la dejó embarazada por no hacerse cargo del hijo y no darle ni el apellido. Entre tema y tema la morocha arenga al público: "¡Yo soy evista! ¡Porque Evo nos devolvió la dignidad! ¡Si no es Evo no es nadie! ¿Quien va a ser sino: el Tuto, o alguno de esos corruptos que ya conocemos? ¡Somos indígenas y estamos orgullosos!".

En Sucre también están orgullosos, pero no de ser indígenas. El día que llegamos nos topamos con un acto opositor en la plaza principal. Habla el de la regional de la COB y el secretario del gremio de maestros. Reclaman la ida de "el carnicero". La zona céntrica de Sucre está llena de afiches y calcomanías anti-Evo. En las vitrinas de los negocios, en los vidrios traseros de las 4x4 (sí, acá también están con el campo). Cenamos en una casa de comidas pequeña, un emprendimiento de una vecina que puso dos mesas en el garage de su casa. "Es muy terco este presidente, está dividiendo al país". Creo haber oído eso en Argentina. En el hostel miramos TV en la sala común. Dejamos un canal donde hay un documental sobre los ponchos rojos. Nos damos cuenta de que es el único canal del gobierno. Una de las administradoras del hostel le pregunta por nosotras al recepcionista. Alcanzamos a oír: "...creo que son comunistas".
Al día siguiente, 6 de agosto, es la fiesta patria. Desfilan los militares, desfilan los funcionarios, desfilan los curas (creo que son obispos o algo así, soy una analfabeta de las jerarquías eclesiásticas). Desfila Savina Cuellar, prefecta opositora. Después va a subir al balcón de la Casa de la Libertad a presenciar el resto del desfile. Como Mario, Savina tampoco está sola. Pero los que la acompañan son otros . Funcionarios de riguroso traje, jefes militares, obispos. Todos exponentes de la ciudadanía y la civilización occidental y cristiana. Luego del desfile, los ciudadanos opositores autoconvocados bloquean las esquinas del centro. No entiendo a quién bloquean. Acá los partidarios de Evo están en la periferia de la ciudad, así que no creo que la medida los afecte mucho. Un hombre se baja de una camioneta. Dice que el está en contra del gobierno pero que quiere pasar. No hay caso. Las señoras ciudadanas, que a diferencia de las cholas calzan tacos aguja y portan paraguas para que el sol no les oscurezca la tez, no se mueven. Cantan "Estamos en la calle por culpa del gobierno" y "Que lindo que ha de ser, el Evo revocado y el pueblo en el poder". Porque pasa en Venezuela, pasa en Argentina y pasa en Bolivia. Ellos creen que son el pueblo. Que lo otro es masa amorfa, aluvión zoológico, escoria sin derecho a reclamar su lugar.
Definitivamente, esto de que la minoría obligue a la mayoría a sentirse minoría se tiene que acabar.

sábado, 16 de agosto de 2008

Los ilustres

- Te lustro.
- No, gracias.
- Dale, te lustro.
- No, esto es goma y gamuza. No se lustra.
- Igual se lustra.
- Que no.
- ¿Eres argentina?
- Sí.
- Cristina Fernández de Kirchner la presidenta. Muy buena.
- Sí.
- Es muy linda Cristina. Me voy a casar con ella y va a ser mi esposa.
- Qué bien.
- ¿A ti te gusta Evo?
- Sí.
- ¿Y por qué no te casas con él?

(En la plaza principal de Sucre, el 6 de agosto)

jueves, 14 de agosto de 2008

Bajo el balcón


En el principio es el sonido. Una ovación que parte de miles de personas que aguardan desde hace horas en Plaza Murillo y que me confirma que es verdad, que ese hombre que acaba de entrar en el visor de mi cámara es Juan Evo Morales Ayma. Los nervios me pueden y no sé donde mirar, si al balcón del Quemado- apenas un par de metros encima de mi cabeza- o a la pantallita de LCD. Finalmente logro componerme y equilibrar el control de lo que estoy filmando con la percepción de lo que pasa por fuera del recuadro. Son las nueve de la noche del domingo 10 de agosto y el pueblo festeja. En La Paz, Evo ha sido ratificado con más del 80 por ciento de los votos y eso se nota en el entusiasmo de la gente, que empezó a acercarse a la plaza a las cuatro de la tarde. A Evo lo acompañan en el balcón sus Ministros y su Vicepresidente Alvaro García Linera, caballero de fina estampa. Abajo, alrededor mío, hay viejos y jóvenes, madres con chicos en los hombros, todos vivando a Evo.
"Es un día peronista", dijo una de mis compañeras esta mañana al ver el cielo azul despejado y el sol brillante. Nuestro posadero es fiscal por el MAS en la escuela que queda a la vuelta, así que pasamos a verlo. Todo está tranquilo y la escuela podría ser una de Argentina en cualquier domingo de elecciones. El hombre que nos vende el diario tiene un prendedor de Evo sobre la mesa, grande y redondo. ¿Quién quiere que gane? le pregunto como si hiciera falta. "Evo, claro". Recorremos otras escuelas. Hablamos con un policía, que nos permite sacar fotos y nos dice que los festejos serán en Plaza Murillo. No le preguntamos a quién vota, aunque creo que no hace falta.
Detrás de la iglesia de San Francisco, los chicos aprovechan la calma dominguera para tirarse en patineta por las calles en pendiente. Delante de la misma iglesia se juega un partido de fútbol.
Frente a la Plaza Alonso de Mendoza encontramos una sede del MAS. Nos presentamos a los militantes que han quedado a cargo (la mayoría está fiscalizando en las escuelas) y conversamos sobre la situación en América Latina. Genaro nos dice que hoy festejamos. Así que volvemos a Plaza Murillo y pasamos el tiempo tomando mate en la vereda, frente al Quemado. Un hombre se acerca con el cajón de lustrar zapatos, aunque no nos ofrece sus servicios, tal vez porque calzamos zapatillas. Nos pregunta si somos argentinas, le contamos que vinimos por el referéndum porque apoyamos a Evo. El hombre se pone contento. Nos estrecha la mano y se va.
Mientras cae la tarde, la calle se llena de periodistas. Al costado del palacio arman un escenario. Cantan unas nenas, que tocan música tradicional, y sigue un cantante "que nos va a tocar una de esas canciones de protesta" dice el presentador. El cantante tiene pelo largo y toca una especie de chacarera, que en el estribillo repite: "Evo se queda, Evo se queda". Por un segundo me recuerda a Bombita Rodríguez.
En el balcón hay movimiento. Asoma un empleado morocho. Una turista con marcado acento extranjero me pregunta si ese es Evo Morales. El empleado morocho y otros más despliegan una bandera boliviana sobre el balcón, pero enseguida la pliegan. La gente chifla. Temen que eso signifique que Evo no habla. A los pocos minutos, aparecen los empleados con una bandera más grande. Ahora sí cubre todo el balcón.
Después sí, vendrán los ministros, y Alvaro y Evo. Evo va a hablar de la profundización del cambio, de la democracia, de la nacionalización de otros recursos naturales, de la revolución y de la dignidad. Y la gente aplaude, grita socialismo y mano dura, y así se habla, y Evo se respeta carajo.
El discurso es breve. Cuando termina cruzamos Plaza Murillo buscando una cerveza que no vamos a encontrar, porque hay veda de alcohol hasta las 12 de la noche. Nos alejamos con una sensación extraña, mezcla de euforia e irrealidad. Esa noche voy a soñar que nos encontramos a Evo en uno de esos no-lugares que hay en los sueños, que lo felicitamos y que el sonríe tranquilo y sólo dice Gracias.

miércoles, 6 de agosto de 2008

Evo Sí

No estamos en las mejores condiciones para postear, ya que sumamos falta de tiempo, conexiones a internet copadas por turistas europeos que pasan más tiempo en Skype que sacando fotos y una inoportunísma gripe que deja mis neuronas por allá abajo. Algunas cosas que nos han sucedido las postearemos con detalles a la vuelta, pero queremos mencionar que en estos días nos hemos encontrado con afines y opositores a Evo, con discursos a favor del gobierno en lugares insólitos como un recoveco de una mina de Potosí (esto es a 4300 mts de altura y 300 metros de profundidad), con el cierre de campaña de la prefectura de Potosí, tan parecido a un acto peronista barrial, con el acto de la oposición en Sucre (con un componente social bastante distinto del acto anterior), con un policía de narcóticos, estudiantes universitarios y nenes de la calle que son evistas y con una señora funcionaria a la que le preguntamos en la puerta de la Casa de la Libertad en Sucre si ahí se hacía el acto al que venía García Linera y que nos dijo que "por suerte no viene", a lo que repusimos "lástima porque nos hubiera gustado mucho verlo". Además, montones de pintadas en los rincones más aislados de la ruta con distintas consignas del MAS y siempre, EVO SI.
Ahora vamos a La Paz.