Ayer, en el barrio El Mondongo, las agrupaciones kirchneristas platenses organizamos un corso para festejar el regreso de los feriados de Carnaval.
Algunos apuntes sobre la fiesta, acá.
lunes, 7 de marzo de 2011
domingo, 6 de marzo de 2011
Terminó la era de los gurkas, empezó la de los Kung Fu

La militancia Nac&Pop de los '80 usaba la palabra "gurka" para designar a quienes se mandaban con todo sin pensar en lo que hacían. En general para armar bardo de alguna clase. El verbo que se había acuñado era "gurkear". El término "gurka" viene de la palabra inglesa "gurkha" y se pronuncia como "gorja". Es el nombre de una tribu nepalí, cuyos miembros prestaban servicios como tropas del imperio inglés, y como tales participaron de la guerra de Malvinas. Se cuenta que eran particularmente atroces y que acuchillaban a los enemigos, y no retrocedían frente al fuego enemigo.
La "gurkeada" política servía como acto de resistencia, en el intento de desorganizar al adversario fuerte.
En los '70 pasaban "Kung Fu", una serie donde David Carradine personificaba a Kwai Chang Caine ("Cuánchankéin"), un viajero chino que andaba desfaziendo entuertos en el Oeste de EEUU. Era un tipo reflexivo que estaba muy atento y estudiaba la situación hasta actuar en el momento propicio, y ahí era muy efectivo.
Como bien sintió Horacio Buyú (Bouchoux), y entendió Beatriz Sarlo, hay un cambio de época, donde se va cristalizando una nueva era política, la del kirchnerismo. Ahora es Nunca Menos, y no hay que explicar qué es ese menos. Los pibes, las mujeres, los viejos, los laburantes, los intelectuales ya saben de qué se trata. Es el piso de Sabatella.
Cristina va a ser reelecta este año, y al trote. Y ojo, que para nosotros va a ser por afano. Eso ya nos pinta el panorama de los próximos años. La derecha no sabe qué hacer. No tiene y no puede inventar un candidato taquillero. Se van a tener que morfar otros 4 años de kirchnerismo explícito. Estamos en condiciones de seguir avanzando hacia la Argentina de nuestros sueños, la de la Justicia Social, la Independencia Política, la Soberanía Económica, y los Derechos Humanos y Libertades Públicas.
Por eso necesitamos Kung Fus, no gurkas. Guerreros que sean brillantes, y estén al nivel de Cristina, que empujen para arriba el piso de las conquistas sociales de estos años, que sigan arrinconando a la derecha. La hora de los gurkas ya pasó. Necesitamos de más funcionarios brillantes, de diputados y senadores, de concejales e intendentes, de gobernadores, que empujen para seguir subiendo el piso.
jueves, 3 de marzo de 2011
Vargas Llosa: la derecha nos metió un gol

Un torpe cruce del jugador González hizo que nos metieran un gol al empezar el partido. Hay que reconocer que el jugador peruano Llosa sabe usar la técnica del Mellizo Guillermo: insultar e insultar, hasta que el contrario le pega. Como el referí bombea para ellos, penal y gol en el primer minuto.
Escuchamos en 6,7,8 a Barone y Barragán decir sandeces al respecto de cómo actuar en este caso. Muchachos, no sigan agrandando el tema.
La CNN ya festejó el gol. Parados de esta manera nos van a hacer otro.
Hay algunas lecciones que algunos debieran tomar de la historia argentina:
1) Menem mostró, de la peor manera, que podíamos decir y criticar lo que quisiéramos, pero que el rumbo político lo marcaba él, y lo mantenía a pesar de todo. Al menos mientras pudo. Cristina sigue avanzando
2) Mario Vargas Llosa tuvo su libro "La Tía Julia y el Escribidor" prohibido por la última dictadura, debido a "conceptos injuriosos a la Argentina". Eso sólo hizo más conocido a Vargas Llosa, y fogoneó la avidez por leer dicho libro, el que se conseguía clandestinamente. Esas famosas frases antiargentinas eran nada más que un pequeño párrafo donde decía que en las casas de Buenos Aires no tenían bidets. No sé si en la época que Llosa describía eso era cierto, si era justo que quien venía de un país pobre como el Perú pudiera compararse. En fin, la cosa es que Llosa le hizo un gol a la dictadura.
Esperemos que estas cosas le pongan las pilas a unos cuantos. Cristina necesita de guerreros impecables, no de barrabravas intelectuales
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El "Kaso" Vargas Llosa
No queda demasiado claro si todo el bollo que se armó con Vargas Llosa fue originado en un hecho casual y fortuito, o premeditado. Lo que sí queda claro es que la Presidenta es de una inteligencia muy por encima de la media, aún de los sectores intelectuales como Carta Abierta.
Mirándolo un poco de lejos, la elección de Vargas Llosa para inaugurar la Feria del Libro no es tan caprichosa como parece. El hombre acaba de ganar el Premio Nobel, es latinoamericano, y habitué de la Feria y de otros eventos que ocurren por estos pagos. Vargas Llosa es un escritor enorme, y si el Nobel significa algo, con toda seguridad lo merece. Mirándolo por el lado exclusivo de la literatura, ciertamente es un honor que pase tal cosa.
Pero también es claro que cuando Vargas Llosa opina de política, es extremadamente irritante. Llega a ser peor que Grondona, Morales Solá y el resto. El hombre ha conseguido irritar a mucha gente de diversos países. Hasta en Israel cayó pésimo. Ciertamente eso no lo ha hecho más popular, ni las masas lo han seguido por su sarta de lugares comunes del credo neoliberal. Recordemos que fue candidato a presidente en Perú, y de la experiencia quedó bastante escaldado él, y particularmente los peruanos.
Este fenómeno no es raro. Está lleno de artistas y escritores que hablan en público sandeces o miserabilidades de diversa calaña. Uno los escucha, pero no cabe llevarles más atención que la que le prestamos a un taxista oyente de Radio 10.
Es por tanto inevitable y poco recomendable evitar que Vargas Llosa inaugurara la Feria del Libro, así como inevitable que nos rete y demonice con su discurso político ultraliberal. Es obvio que eso no va a alterar en lo más mínimo la situación política local. Creer lo contrario es creer que los intelectuales tenemos demasiado peso para alterar la realidad. Un ombliguismo típico de los de materia gris refinada. Lo máximo que puede pasar es que La Nación titule "El Premio Nobel de la Paz dice que somos unos peronchos ignorantes". Aguinis escribirá alguna de sus poluciones de alta pedantería. Clarín escribiría algo parecido, pero con faltas de ortografía.
Y? Perderemos votos por eso? Nos cambia algo?
Por eso, suscribimos lo que dice su esposa, Patricia: “Mario, para lo único que tú sirves es para escribir”. Mejor busquen "Pantaleón y las visitadoras", y lean sobre el dueño del medio local, el Sinchi. Disfruten de su literatura, y piensen en Magnetto
Mirándolo un poco de lejos, la elección de Vargas Llosa para inaugurar la Feria del Libro no es tan caprichosa como parece. El hombre acaba de ganar el Premio Nobel, es latinoamericano, y habitué de la Feria y de otros eventos que ocurren por estos pagos. Vargas Llosa es un escritor enorme, y si el Nobel significa algo, con toda seguridad lo merece. Mirándolo por el lado exclusivo de la literatura, ciertamente es un honor que pase tal cosa.
Pero también es claro que cuando Vargas Llosa opina de política, es extremadamente irritante. Llega a ser peor que Grondona, Morales Solá y el resto. El hombre ha conseguido irritar a mucha gente de diversos países. Hasta en Israel cayó pésimo. Ciertamente eso no lo ha hecho más popular, ni las masas lo han seguido por su sarta de lugares comunes del credo neoliberal. Recordemos que fue candidato a presidente en Perú, y de la experiencia quedó bastante escaldado él, y particularmente los peruanos.
Este fenómeno no es raro. Está lleno de artistas y escritores que hablan en público sandeces o miserabilidades de diversa calaña. Uno los escucha, pero no cabe llevarles más atención que la que le prestamos a un taxista oyente de Radio 10.
Es por tanto inevitable y poco recomendable evitar que Vargas Llosa inaugurara la Feria del Libro, así como inevitable que nos rete y demonice con su discurso político ultraliberal. Es obvio que eso no va a alterar en lo más mínimo la situación política local. Creer lo contrario es creer que los intelectuales tenemos demasiado peso para alterar la realidad. Un ombliguismo típico de los de materia gris refinada. Lo máximo que puede pasar es que La Nación titule "El Premio Nobel de la Paz dice que somos unos peronchos ignorantes". Aguinis escribirá alguna de sus poluciones de alta pedantería. Clarín escribiría algo parecido, pero con faltas de ortografía.
Y? Perderemos votos por eso? Nos cambia algo?
Por eso, suscribimos lo que dice su esposa, Patricia: “Mario, para lo único que tú sirves es para escribir”. Mejor busquen "Pantaleón y las visitadoras", y lean sobre el dueño del medio local, el Sinchi. Disfruten de su literatura, y piensen en Magnetto
lunes, 28 de febrero de 2011
A desminar, a desminar
A pesar del Medio Oriente ser una de nuestras obsesiones, nos ocupan fundamentalmente las cosas que pasan en nuestro país y región. En general creemos que los compañeros de la blogosfera K la tienen bien clara o lo dicen mejor o antes que nosotros, por lo que solemos hacer mutis y leemos en silencio. Salvo cuando tenemos alguna cuestión de primera mano para comentar.
Este escribidor, en uso y abuso de sueldos, aguinaldos y tarjetas de crédito, hizo un viaje a la Patagonia Sur, a conocer lo que desconocía, y a re-conocer lo que alguna vez vio.
De lo primero, sin palabras, salvo recomendar que, antes de morir, hay que ir al Perito Moreno. Y subirse al glaciar, si es posible.
De lo segundo: Ushuaia y Río Gallegos están irreconocibles. Este escriba, cuando era un joven, conoció Ushuaia como un pueblito en 1985. Un lugar donde las gentes reclamaban del olvido de Buenos Aires, y se quejaban de la "pérdida de las islas del Beagle". Después de todo, hacía sólo 6 años que el Vaticano había impedido que los milicos argentinos cumplieran otro de sus deseos macabros ("lavarse las bolas en el Pacífico"). Ya la segunda vez que anduvo por ahí, a fines de los '90, se había hecho la conexión aérea con El Calafate, cosa que se caía de madura por la demanda del turismo. Esta vez, se veía que la infraestructura turística era de una calidad superior, y para todos los gustos (y casi todos los presupuestos). La contra: regiones que ahora ya no se pueden recorrer, por causa, justamente, del aluvión turístico.
Río Gallegos: de fines de la década pasada a ahora, una ciudad que creció al doble. Otra ciudad patagónica con más de 100 mil habitantes. Cantidades de recién llegados, dispuestos a romperse el alma para tener un futuro. Aprovechamos el paso por la ciudad para hacer una visita a un panteón pequeño, de color blanco, nada del otro mundo. Pero con los restos de quien fuera el que nos abrió las puertas para el futuro. Sabemos que nuestro Néstor no está ahí, pero pensamos que era importante ir.
El camino hacia Tierra del Fuego obliga a pasar por territorio chileno. A pesar de algunas mejoras, es un tanto incómodo tener que hacer trámites migratorios para ir de nuestro país a nuestro país. Y los carabineros no dejan de mostrar una cierta postura de especies de guardias suizos, mirando de arriba a quienes osamos hollar su sagrado suelo. Un tanto exagerado, ya que lo máximo que conseguiríamos es ir a Punta Arenas o Natales, y no mucho más. Pero, como decía Menahem Beguin, la policía es igual en todos lados. A los costados del camino vemos los avisos de campos minados; y los afiches en los puestos fronterizos, alertando sobre las minas antipersonales. Habrá algo más hijo de puta que sembrar minas antipersonales? cual habrá sido la mente brillante que pensó eso?
Este gobierno ha impulsado la integración con nuestros vecinos a niveles altísimos. Además de continuar con la apertura de pasos fronterizos y la mejora de caminos, ha invertido fuerte en uno de los pilares de este país: la inmigración. El plan Patria Grande, de facilitar la documentación a "los extranjeros de buena voluntad que quieran habitar el suelo argentino"; y, de esta manera, ayudar a combatir el abuso laboral y policial, y continuar el sueño de nuestros abuelos y bisabuelos, de hacer de ésta una tierra de promisión para hijos y nietos.
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