Desde el accidente o lo que fuere que ocurrió con el vuelo MALAYO, no malasio como lo escriben las legiones de periodistas ignorantes de casi todo, anda circulando el supuesto de que en ese avión iban 4 de los 5 detentores de una patente de un componente electrónico. El quinto, dicen estos medios habitualmente desinformados y llenos de prejuicios, era Jacob Rothschild.
Para aclarar los tantos:
Freescale es una gran empresa de procesadores electrónicos especiales, "chips". La empresa se desprendió de Motorola hace algunos años, y desarrolla procesadores para varios tipos de aplicaciones. Una empresa de este tipo maneja cientos de patentes, y una patente de un bien tecnológico no representa gran cosa, puesto que las guerras comerciales ponen a estas entidades a hacer desarrollos permanentes que constituyen nuevas patentes. No es la fórmula de la piedra filosofal.
Freescale perdió a 20 empleados. La lista de pasajeros está aquí. Claramente, y al menos en su gran mayoría, son asiáticos, muy probablemente empleados regionales o ingenieros. Resulta dificil pensar que 4 importantes ejecutivos andan en un avión común de pasajeros.
Rothschild es un tipo muy rico, jefe de una dinastía de financistas y banqueros. Judíos. Como ricos que son, tienen intereses en muchos lados. Pero no son los dueños de Freescale ni de Blackburn (su controladora). Tampoco hay patentes a nivel individual, sino que son las empresas las que las tienen.
Pero claramente el cuento no tiene sentido. La macana es que estas historias hacen las delicias de los paranoicos, particularmente de los antisemitas.
