jueves, 30 de julio de 2015

La lista del HSBC, vista por un brasileño

Mino Carta, el fundador y director de aquella maravillosa revista brasileña, llamada Carta Capital, la única que vale la pena leer, hace su editorial sobre el asunto de las cuentas en Suiza, escondidas por el HSBC, y de cómo se ha tratado el tema en Brasil.

En una parte de su editorial dice "Machuca, soletram constrangidos, que a Argentina mais uma vez mostre a qualidade da sua democracia na comparação com a nossa incipiente, ao investigar seus sonegadores, com a colaboração de Hervé Falciani, revelador do escândalo, entrevistado páginas adiante e pronto a colaborar também com o Brasil.
Pois é, a Argentina... Somos também o país onde os torturadores não são punidos, os ditadores tornam-se nome de ponte e rodovia, e uma comissão dita da verdade, com V pateticamente grande, cuida de preservar uma Lei da Anistia imposta pela ditadura. Meus botões confessam a dúvida: talvez sejamos o que merecemos.".

Traducido: "Duele, silabean avergonzados, que Argentina una vez más muestra la calidad de su democracia en la comparación con la nuestra incipiente, al investigar sus evasores, con la colaboración de Hervé Falciani, revelador del escándalo, entrevistado páginas adelante y dispuesto a colaborar también con Brasil.
Si, Argentina... Somos también el país donde los torturadores no son castigados, los dictadores se tornan nombre de puente y autopista, y una comisión que se dice de la verdad, con V patéticamente grande, cuida de preservar una Ley de Amnistía impuesta por la dictadura. Mis botones confiesan la duda: tal vez seamos lo que merecemos.".

lunes, 13 de julio de 2015

Sobre el artículo (o cuentito) de Filkins, el periodista de The New Yorker que entrevistó a Cristina

Leímos el artículo de un tal periodista Filkins, de una revista muy apreciada por las intelligentzias "liberals" del Primer Mundo, llamada "The New Yorker".

El artículo está bien escrito, pero el periodista de The New Yorker no puede evitar caer en las burradas de todos los periodistas que buscan justificar su prejuicio y darle aires de misterio donde no lo hay .... lo lamentable es que estos reportajes dan una idea equivocada de las cosas. Y esto es particularmente peligroso cuando se trata de medios del Primer Mundo, por más intelectuales que sean, o "liberals", como les gusta llamar a un cierto izquierdismo light y snob que se cultiva en las sociedades desarrolladas. Que la cadena Fox nos tire mierda, bueno, es esperable. Que lo haga CNN, es para empezar a preocuparse. Y si lo hacen los medios considerados progresistas, estamos en problemas.

El artículo, a pesar de su mejor conformación, no deja de seguir el "relato" de los medios de por aquí. Hace algunas concesiones, por ejemplo que Clarín no siempre dice la verdad, o que Nisman tenía una vida un tanto disipada.

Pero no deja de caer en ciertas cosas que debieran llamar la atención de alguien que se supone es un experto en países donde pasan cosas raras y los jerarcas mandan a matar a los desafectos.

Una de ellas, ya clásica. Filkins pone mucho énfasis en las conversaciones telefónicas entre D'Elía, Fernandito Esteche y el tipo de la mezquita de Flores... como si los grandes asuntos entre Estados fueran a ser arreglados por unos cuatro de copas, todos argentinos. Suponiendo que fuera cierto el arreglo, el Gobierno lo hubiera hecho con representantes oficiales, de gobierno a gobierno. Un arreglo así no hubiera sido ilegal. El autor lo pone un poco en duda, pero no tanto, porque le dedica varios párrafos. Y así como le da énfasis a cómo cuida su apariencia Cristina, y un poquito cómo lo hacía Nisman, y darle mucho énfasis al enriquecimiento de Cristina, no parece saber que el patrimonio de Nisman está un poquito difícil de explicar. Tambien parece no saber que la ex de Nisman era parte de la banda de Stiuso, ni de la importancia descomunal que parece tener el tema económico para la ex. Ni que hablar de la madre de Nisman, que pareció no haber tenido demasiada congoja, al menos como para impedirle vaciar las cajas de seguridad que mantenían con el fallecido. Esto parece que Filkins no lo sabía, o no quiso usarlo para armar su cuentito.
Le da énfasis al mal carácter de Cristina, y a algunas declaraciones o chascarrillos que para nosotros son pavadas, pero para estos buenos escritores, poco amigos de la verdad, sirven para construir un relato tipo "Cristina es Catalina la Grande", o una Cleopatra que manda matar a los que se le ponen entre ceja y ceja.

Para Filkins, todos los jueces que tomaron el caso son adictos al Gobierno. Ningún análisis de cómo han sido las cosas con el poder judicial, apenas un sobrevuelo sobre las actividades de Stiuso. Se olvida de mencionar la "Pista Siria". Y no le parece raro que el documento que dice haber leído Eliaschev, que era un informe reservado de un funcionario iraní al presidente de ese país hubiera estado escrito en inglés. Tampoco profundiza en el caso Antonini Wilson, al que cita como una muestra de las relaciones non sanctas entre Chávez y los Kirchner.

Y siempre, tomando como fuentes yanquis a tipos de los servicios de allá. Se ve que, en definitiva, la visión desde el Imperio la ponen los tipos de Inteligencia. Capaz que no hay otras.

Suponemos que en pro de armar un cuentito a gusto del prejuicio de sus lectores, una dictadora peronista que mata a los que osan investigarla, Filkins fue juntando los pedazos que le interesaban, sin profundizar demasiado. Algo en que los periodistas suelen caer. Al principio de la entrevista con Cristina, Filkins le dice que le había impresionado lo de la bajada de cuadros de dictadores de la Escuela Naval. O sea, se ve que mezcló ESMA con Colegio Militar. Son detalles que no importan en si, pero que revelan en definitiva cuál es la profundidad en la investigación en que estos periodistas se manejan.

Claro, al tipo no se le ocurre preguntarse por qué no hay más asesinados por la Presidenta, siendo que hay legiones de políticos y abogados del Establishment que querrían ver a Cristina en cana.

Una vez más, no hay que confiar en lo que los gringos escriben de nuestros países. Por acción o por una exhibición de petulancia, estos tipos le hacen el camino fácil a los que buscan poner de rodillas al país.

jueves, 25 de junio de 2015

Del afano en la UBA

La punta del ovillo, desmadejada por los investigadores del programa del Gato Sylvestre

miércoles, 17 de junio de 2015

No hace falta ponerle mayonesa al sapo

Esta jugada de La Jefa dejó a todo el mundo en orsai, como se puede verificar mirando los comentarios a izquierda, derecha, centro, y al frente. A nosotros también. Evidentemente la lectura de cómo venía la campaña hizo que se tomara esta decisión, que en definitiva converge a unas PASO que no serán otra cosa que salir primeros y ya ganar en primera vuelta.

Como tantos compañeros, nos caía mejor Randazzo. Pero ante esta novedad, claramente hay que repensar sobre el tablero. Cristina termina de completar el dispositivo de agarrar de los huevos al próximo presidente poniendo a su alfil más importante. No sólo el Chino Zannini no es el Chacho, sino que este dispositivo se completa con el control absoluto de Diputados y parcial de Senadores, manejo de la superestructura de gobierno y cajas propias. En caso de problemas, el que puede salir eyectado es el Manco (con perdón), y no una "renuncia por motivos éticos", como hizo el Chacho. Y con el control remoto, La Jefa.

Es lo que hay.

Pero sería bueno que algunos compañeros pararan de buscarle méritos al Manco. No los tiene. Por eso todo el dispositivo en el que se apuesta a entornarlo. Por eso nos incomoda que algunos pretendan ponerle mayonesa al sapo. Vamos a votar al sapo, pero no finjamos amor. Eso déjenselo a Scioli, que tuvo que salir a decir que fue idea de él.

Con Scioli se vuelven a recomponer lazos con el peronismo ortodoxo, el de Las 20 Verdades. Mientras ellos no marquen el rumbo, podemos navegar.

Van a ser 4 años moviditos.

lunes, 25 de mayo de 2015

Scioli, la Lapicera y la Lealtad. Y Randazzo

Hace mucho que está flotando entre la militancia K la cuestión de si votar a Scioli o a Randazzo. Está por demás en claro que no se trata de decisiones de ninguna orgánica, sino la de la urticaria que nos produce un candidato que viene del menemismo, y al que nunca le escuchamos hablar de política o proyectos, más que una serie de frases de fuerte sentido común, pero que en nada se parecen a un proyecto o idea de país. "Con la comida no se jode" es una verdad de Perogrullo, que parece que a algunos les basta para tomar seriamente al Manco. Pero estos compañeros parecen no conocer la realidad de la provincia de Buenos Aires, donde en dos períodos Scioli no hizo NADA. Creo que hasta Duhalde fue más a fondo en algunas cuestiones que el motonauta tinellista. Cero gestión, cero carisma. Acaso alguien vio gente empujando para sacarse una foto con él? Conocen a alguien que diga sobre lo cautivante de sus palabras?. Scioli tiene el aspecto de un paracaidista. Parece estar en el medio de cosas que no son lo suyo. No sonríe en los actos, no parece emocionarse. Ha llegado donde está por las "virtudes" de la paciencia y el aguantarse todo, hasta el maltrato kirchnerista. Pero ésos no son atributos de un presidenciable en un país que en general ha tenido presidentes con una impronta fuerte. Scioli hasta parece más tibio y dubitativo que De la Rúa.

Poniendo las cosas en claro: Scioli es el mascarón de proa del pejotismo que no consiguió levantar cabeza con la llegada del Huracán Cristina. El kirchnerismo ganador apaciguó las ideas difusas de volver al poder de ese conservadorismo popular que tan bien encarnó Duhalde, y que es una de las identidades del peronismo. Por eso el ascenso de Massa y la expectativa real de saltos con garrocha. Si Cristina no hubiera mantenido el control como hasta ahora, estaríamos con el c..o en la mano contando votitos y esperando alguna salvación extraterrestre. Scioli no tiene un caudal de votos propios, ni militancia ni equipo de gobierno propio. Esto parece que a algunos compañeros les hace creer que será posible entornarlo y condicionarlo. Debieran mirar un poquito lo que ha pasado en PBA en estos años. El vicegobernador Mariotto lo iba a controlar. Está claro que no se podía. La única forma de condicionarlo fue con los aportes del Tesoro Nacional. Pero eso no bastó para que en definitiva Scioli llevara adelante su proyecto conservador.

Por otro lado, debiera estar bien claro que en Argentina, el Presidente manda o renuncia. Ejemplos sobran, y desde la calle no se puede condicionar a quien tiene La Lapicera. El PJ tradicional se encolumnará atrás del Manco, con lo que la disputa entre modelos va a tener al principal enemigo con la manija para hacer y deshacer. Con Scioli, a lo mejor que podemos aspirar es a que no tenga capacidad de moverse. Lo que implica que por cuatro años vamos a estar parados en el mismo lugar, lo que viene a significar retroceder. El kirchnerismo fue grande cuando avanzó, no cuando se quedó donde estaba. La pregunta que le hago a los amigos es quién le impediría devaluar y meternos en una crisis donde la única salida sea el ajuste? O endeudarnos para "volver a los mercados"?. Los factores de poder lo tienen bien claro. Las elecciones provinciales y municipales apuntan claramente a que el FPV va a ganar holgadamente las próximas elecciones. El único que los puede salvar en esta coyuntura es Scioli, porque ellos sí tienen herramientas para condicionarlo.

Algunos compañeros se plantean un cierto esquema de lealtad, votando a Scioli en la general, como si realmente las PASO obligaran a cada uno a acompañar el voto mayoritario. Parecen olvidarse que eso no sucedió nunca en el peronismo. El peronismo tiene un Día de la Lealtad. El resto del año, no. Lealtad es una palabra que intenta forzar una realidad cambiante y rica. Si existiera la Lealtad, Luder o Duhalde no hubieran perdido en sus respectivas elecciones para presidente. El único leal en la historia del peronismo fue Cámpora. Y gobernó por 49 días. El peronismo es un partido de poder y como tal, en él se disputa sin reglas ni consideraciones. El peronismo ha ido con Néstor o con De Narváez. Y probablemente iría con Massa si éste fuera más taquillero, que de todas maneras se llevará una porción del voto peronista anti-K. Y quién sabe qué harían si Randazzo ganara las PASO. Pero eso de que "el que pierde acompaña", una frase que no por ser tan repetida suena aún poco creíble.

Randazzo no es K, pero fue uno de los artífices de la ruptura Kirchner-Duhalde, que implicó la derrota del pejotismo en la PBA, en las elecciones de senador de 2005. Para nosotros empezó a aparecer en el radar cuando empezó a meter mano en los ferrocarriles. Cuando uno empezó a pensar en si no era un buen candidato, escuchó a gente en los transportes públicos que comenzaban a hablar de él. Randazzo es un ochentista, como nosotros. Se define como militante, y se le nota que hace mucho que anda en la estructura. Le falta la picardía para hablar en público, y esa dosis de seducción que un candidato debiera tener. Justamente carece de esa capacidad de chicanear que le atribuyeron erróneamente con lo del Proyecto manco. Pero se lo nota sincero desde lo que dice. Randazzo vincula a la buena gestión con el Estado presente para las mayorías populares. Lo que nosotros llamamos ejercer el patriotismo desde el Estado. Realidades Efectivas. Lo fuimos a escuchar a Carta Abierta. Nos suscitaba dudas, pero nos convenció. Como otros candidatos, está un escalón abajo de Néstor y de Cristina. Pero todo el resto lo está. En una primera impresión, uno piensa que le falta un poco para ser presidente. Pero no deja de impresionarme la cantidad de gente que dice que va a votarlo. Aún perdiendo, puede a la postre ser ganador. Es joven, y este proyecto no se termina en diciembre.