sábado, 4 de abril de 2009

Alfonsín y la Educación Presidencial

En estos días hemos leído textos brillantes recordando al ex-presidente Raúl Alfonsín, tales como los de Mario Wainfeld y Sandra Russo en Página, de Horacio Bouchoux en Facebook, y de Artemio López y Gerardo Fernández en sus respectivos blogs. Nos retrotrajo a aquellas épocas y nos sirvió para repensar algunas cuestiones que hacen a entender al Poder y cómo se realiza el liderazgo político en nuestro país. Es siempre difícil hacer evaluaciones sin caer en anacronismos. Alfonsín fue capaz de leer la realidad del '83 y, rompiendo con la tradición de la UCR de representar a las capas medias, fue capaz de llegar a todo el pueblo y animarse a romper algunas de las trampas a las que parecíamos condenados. El peronismo de aquella época era un rejunte de lo que sobró del isabelismo y la última dictadura. Pensemos que en esas épocas, Duhalde era considerado un intendente progre; y que la dirigencia mayor del peronismo era una colección de Morlocks: Herminio, Amerisse, Luder, el viejo Saadi. La elección de 1983 fue un sacudón importantísimo para la política argentina. Fue, paradójicamente, lo que dio lugar a la Renovación Peronista, y a la aparición de nuevas figuras nacionales. Por ejemplo Méndez, quien fue de los pocos jefes peronistas a apoyar al gobierno en el plebiscito sobre el Beagle. Un ignoto FRUP nacía en La Plata, donde un jovencito de apellido Alak comenzaba a tallar como un dirigente progre.

Alfonsín dio los primeros pasos para dinamitar algunos de los factores de poder de este país; particularmente la alianza de derecha militar y católica. Mandó en cana a las Juntas, pasó a retiro a montones de generales, disminuyó violentamente el presupuesto militar (que continuaría Menem); y le abrió espacios a la actuación de la Justicia. Eliminó las hipótesis de conflicto con Brasil y Chile, animándose a ir en contra del sentimiento militarista patriotero que todavía suele inundarnos, creando el Mercosur y yendo a consulta popular por el Beagle. Fueron procesos que también desinflaron a las derechas milicas de Brasil, Chile y Uruguay.

Tuvo coraje y convicciones importantes, tuvo agachadas fenomenales: nos convocó a las calles para defender a la democracia en 1985 y nos encajó la "economía de guerra". Fuimos a bancar, de nuevo, a la democracia frágil en las Pascuas de 1987 y enero y diciembre de 1988, se despachó con Puntos finales y Obediencias debidas y teorías de los dos demonios. Grinspun fue su primer ministro de economía, uno de los últimos a intentar negociar con el Fondo sin bajarse los lienzos. Miró para otro lado con la represión salvaje al MTP en La Tablada.

Podemos ver en Alfonsín al líder popular, que intentó moverse y ampliar el espacio de la política en un país arrasado por la dictadura, donde los monstruos eran grandes y pisaban fuerte. Mucho de ese primer Alfonsín (hasta 1985) nos hace recordar al gobierno de Néstor: confrontación, maniobra, concesiones, discurso duro contra los factores de poder, medidas un poco más blandas. Pura política y pasión.

En fin, qué pena ver a esos enanos políticos disputándose el cajón para ganar unos votitos o de los canallas mediáticos dándole el título de "Padre de la Democracia" a este digno hijo de este país y de esta Democracia.

3 comentarios:

Luz dijo...

te invito a pasar por mi blog
saludos

MONA dijo...

Parece que la muerte nos transforma en ángeles o en demonios. Y lo que están haciendo muchos políticos ensucian la figura de Alfonsín. Se han apropiado de la figura del líder radical, que recorre los pasillos de la televisión, y los discursos de partidos propio y ajenos. Ponen en boca del recién fallecido, todas las teorías, hasta las conspirativas… El Cleto confesó que su líder le pidió que volviera al radicalismo, y hoy ya está dentro! La Margarita teme este reacomodamiento, porque si van separados, pierde votos, y si van jusntos, tendrá que compartirlos con Cobos, que anteayer se había alejado de esa alianza, porque le ofrecían pocos espacios. La UCR, quiere poner en 1º lugar sde la lista al Raúl, el hijo del líder... pero éste no sabe nada aún!!!
Esta mañana, Moreau, dijo en la radio, que la multitud que acompañó los restos, estaba dando un claro mensaje: "quieren honestidad, que es lo que no posee este Gobierno actual". Pero si vemos eso en las multitudes, no nos olvidemos –aunque sea doloroso recordarlo- que hubo mucha más gente vivando al dictador Videla en Plaza de mayo cuando ganamos el Mundial de Fútbol en 1978… y también, que una multitud fue la que acompañó al dictador Galtieri el 2 de abril del ’82, en la aventura de Malvinas.
Que yo sepa, ninguno de éstos NUNCA ganó elecciones...
Diría mi padre: "pelean por culito de salame"... y es así nomás: serían votos para una elección legislativa... nada más...
Dijo Natanson que “cada uno tiene el Alfonsín que quiere y sólo el tiempo dirá qué Alfonsín se merece”.
Te saludo!!!

Vincent Vega dijo...

Luz: poné de cual blog se trata.

Mona: muchas gracias por tu comentario. La única vez que voté a un radical fue por culpa del Chacho. Pero como yo, muchos reconocemos al líder que fue capaz de llegar al pueblo tocando las fibras de lo mejor que el ser humano tiene. A pesar de las trastadas.
No creo que las maniobras de estos chimangos de la política hagan que cambien grandemente los números de la elección que se viene.
Saludos