miércoles, 25 de mayo de 2011

Leímos "El Flaco"

Usamos el plural, aunque suponemos que Antares todavía no lo leyó.

En uno de los tantísimos suplementos sobre el peronismo que José Pablo Feinman publicó en Página, el autor citaba a un ex-profesor suyo que decía justamente de él, algo así como "-José Pablo es brillante, pero corre el riesgo de ser superficial". Esta frase nos vino a la cabeza al terminar de leer este libro, producto de la vastísima producción de Feinman de estos últimos años (y que él se encarga de resaltar).

El libro es interesante, y vale la pena leerlo a pesar de los barquinazos en la estructura temática de sus libros a que nos tiene acostumbrados don JPF. Casi como si fuera un blog!

"El Flaco" es un tanto contradictorio con el discurso del propio Feinman, y creemos que habla bien de él poner sobre el tapete esta cuestión. Básicamente, el libro cuenta la relación que tuvieron Néstor y Feinman; uno como presidente que busca un intelectual con quien discutir sobre la realidad y su proyecto, y el otro como el filósofo de un poder político; un puesto que han tenido algunos de los grandes de la teoría política: Maquiavelo, Hobbes, Hegel, Marx, y su admirado Heidegger. A propósito de este último, Feinman escribió sobre el meterse en el barro de la historia. Salir de la torre de marfil para encarar la realidad, discutirla y cambiarla. No describirla. Y ahí se da la paradoja de esta relación Kirchner-Feinman. Feinman se aleja de Néstor cuando éste se mete a pelearle el PJ a Duhalde. Ahí, Feinman se sube a la torre de marfil y le parece que si Néstor consigue sacarle el aparato a Duhalde, se transforma en Duhalde, en el jefe de un aparato corrupto. Feinman se olvida ahí de la dialéctica, de la riqueza de la política. De lo que justamente permite cambiar las posibilidades a futuro con los ladrillos del presente. La relación entre ellos se hace más distante, hasta que unas declaraciones de Feinman, tomadas algo fuera de contexto (cómo puede alguien, a ese nivel, no saber que eso va a pasar en un medio "enemigo"), que más que enojo, motivan un último mail de Kirchner a Feinman. Un texto simple y claro, en el gran estilo de Néstor. Le da una lección impecable de filosofía política al filósofo político. Y a nosotros nos deja la saudade de ese Flaco desfachatado y tan querible

3 comentarios:

Comandante Cansado dijo...

No lo leí pero suena justo, lejos de la bronca que Feinmann parece generar incluso entre la bloguería kirchnerista. Pero me reí mucho con el comentario de Galasso, que en Perdidos en América dijo que el libro era más bien El Gordo, la autobiografía de José Pablo. Ja.

Unfor dijo...

Justo hoy se lo estoy por pedir al del Círculo de Lectores. Gracias por introducirme.

Leandro M. Socolovsky dijo...

Comandante, lo de "El Gordo" está buenísimo!

Dele nomás, Unfor, y cuente qué le pareció.

Creo que lo que le jode a cierta bloguería es que les critica el pejotismo que aqueja a nuestros compañeros